“Al mismo tiempo –agregó- la situación con esta detención evidenció claramente el enfoque erróneo de una serie de países que se orientaron exclusivamente a nuevas tecnología no comprobadas en la elección de la vacuna, haya sido esto el vector de adenovirus de primates o la tecnología mRAS”.
Dmítriev señaló que Rusia en repetidas oportunidades advirtió sobre los riesgos potenciales que pueden acarrear esas nuevas tecnologías, así como la existencia de plataformas bien estudiadas en base a vectores de adenovirus humanos, que demostró su eficiencia y seguridad.
“Pese a ello, en USA y en Europa Occidental, a esta comprobada plataforma de vectores de adenovirus humanos le corresponde apenas el 15% del volumen total de vacunas adquiridas”, puntualizó.
“Esta situación plantea la cuestión sobre la corrección del enfoque de una serie de compañías farmacéuticas, que transfieren por completo los riesgos sobre las vacunas adquiridas a los países adquirentes. Rusia no va a observar este enfoque ya que respeta la seguridad y la eficiencia que brinda la plataforma del adenovirus humano, incluyendo la vacuna ‘Sputnik V’”, concluyó Dmitriev.
Rusia ha enviado los lotes iniciales de la primera vacuna contra el coronavirus registrada en el mundo a todas las partes de su vasto territorio, mientras las autoridades prueban el sistema de administración del medicamento tan necesario.
Se espera que la fórmula se entregue el lunes 14/09, dijo el ministro de Salud de Rusia, Mikhail Murashko. “Los primeros lotes pequeños ya se han enviado”, dijo Murashko, y explicó que el gobierno está probando la cadena de suministro para garantizar un sistema de entrega sólido en las 85 regiones del país. Además de probar la eficacia y seguridad de la vacuna en sí, el gobierno cree que es primordial garantizar la distribución eficiente a los ciudadanos, especialmente a los que están en alto riesgo.
La fórmula rusa Covid-19 de cosecha propia se encuentra actualmente en la tercera y última etapa de ensayos clínicos, en los que participarán 40.000 moscovitas. Mientras que tres cuartos recibirán el jab, otro cuarto recibirá un placebo. El miércoles 09/09, la teniente de alcalde de Moscú, Anastasia Rakova, anunció que habían comenzado las pruebas y que habían solicitado más de 35.000 residentes.