El principal problema es la merma en las campañas de descacharrización y la adaptación del mosquito aedes aegypti a las ciudades. “Basta una tapa de gaseosa con agua para que las larvas se desarrollen”, insistió Antman.
El especialista explicó a El País de España que el dengue no suele ser mortal. “De cada 1.000 casos, 50 serán graves y de esos 50 podrán morir uno o dos”, dijo.
El medio europeo alertó que "el problema está en la reincidencia. El dengue tiene cuatro serotipos diferentes. El de 2016 fue del tipo uno y este año circulan el uno y el cuatro. Las personas que contrajeron en el pasado un dengue tipo uno han quedado inmunizadas a ese serotipo, pero si este año contraen, por ejemplo, el cuatro, tendrán más probabilidades de tener un dengue grave".
Según el funcionario argentino, “el dengue grave afecta la cantidad de plaquetas y entonces se tienen más chances de hacer hemorragias. Las manchas rojas en la piel son el primer signo de que algo hay en la sangre".
Explosión de casos en las redes
Mientras el coronavirus cubre los espacios de aire de radio, TV, diarios y portales, el dengue se hace un lugar importante en las redes.
Cada vez son más lo usuarios que alertan haberles dado positivo y la importancia de tomar las medidas de prevención: