En este contexto, el desarrollo de la prueba busca responder un interrogante que preocupa: ¿es saludable ingerir sólo estos alimentos? Y la respuesta es contundente: no.
El experimento debe desarrollarse por seis meses, con chequeos médicos constantes. Pero ya en los primeros 90 días ya arrojó resultados preocupantes: las nutricionistas Claudia Albrecht y Florencia Demarchi tuvieron que abandonar el proyecto por una baja considerable de su peso, lo que ponía en riesgo su salud.
“Bajaron de peso, una de ellas dejó de menstruar, y le dieron mal los estudios de laboratorio comprometiendo la salud”, dijo a Página 12 el investigador de Conicet Martín Maldonado, responsable del proyecto Czekalinski y uno de los que también ponen el cuerpo en la investigación.
Por su parte, Maldonado bajó seis kilos y subieron sus niveles de triglicéridos. En diálogo con TN, aseguró: "Es una canasta creada en 1985, y tiene un desbalance. Hay muchas harinas, alimentos blancos que son de baja calidad porque el INdEC dice que hay que elegir a los alimentos más baratos en góndola".
“Yo bajé casi casi 6 kilos. Las otras dos chicas bajaron 5 y 3 kilos. En los análisis, nos dieron altos los colesteroles, los triglicéridos y el azúcar en sangre. El magnesio y la vitamina B12, en cambio, nos bajó. Y tuvimos síntomas de deshidratación: nos sentimos embotados”, contó a Clarín Maldonado (45).
“Empecé a sufrir acidez y me dio alta la trigliceridemia: pasó de 152 a 210. Eso no es bueno… si sigue así, tendré que dejar la prueba, porque mi salud empezaría a estar en riesgo”, añadió.
En las próximas semanas se hará un recambio de profesionales para continuar evaluando los efectos de ingerir solo los alimentos que componen la CBA.
Según las últimas cifras difundidas por el INdEC sobre la canasta básica alimentaria (CBA), un adulto necesitó unos $4.886 para no ser considerado indigente. Una familia con un solo hijo precisó $12.020, un hogar con dos niños tuvo que obtener un ingreso mensual de $15.098 y uno de tres, $15.880.
Por su parte, la canasta básica total aumentó 5,5% en noviembre, por lo que una familia tipo necesitó tener un ingreso mensual de $37.596 para no caer bajo la línea de la pobreza.