
La segunda ola estalló en febrero y convirtió a la India en uno de los países más afectados por la pandemia desde entonces. Se han llegado a diagnosticar más de 400 mil casos cada 24 horas y las muertes han superado las cuatro mil diarias.
Hoy lunes (17/5) se reportó una disminución en los nuevos casos de coronavirus, aunque los decesos se mantuvieron por encima de los 4.100.
De acuerdo a los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las pruebas son irregulares al interior del país. Por este motivo, la reducción de casos de coronavirus reportada puede no ser confiable.
"Todavía hay muchas partes del país que aún no han experimentado el pico, todavía están subiendo", dijo la directora científica de la OMS, Soumya Swaminathan.
Ahora, la COVID-10 se extiende por los pueblos y áreas rurales, donde viven dos tercios de los 1.300 millones de habitantes de la India.
Las grandes ciudades del segundo país más poblado del mundo fueron las primeras en evidenciar el colapso, debido a la falta de camas en los hospitales y de suministro de oxígeno.
Según Swaminathan, como la tasa de positividad es muy alta, puede significar que no se están realizando las pruebas suficientes.
“Los números absolutos en realidad no significan nada cuando se toman por sí mismos; deben tomarse en el contexto de la cantidad de pruebas que se realizan y la tasa de positividad de las pruebas", agregó.
Por su parte, el profesor de medicina de la Clínica Mayo en Estados Unidos, Vincent Rajkuma sostuvo en Twitter que “esta caída en los casos confirmados de COVID en India es una ilusión".
Los expertos ya no especulan cuándo será el pico de casos en la India, incluso a pesar de haber informado menos de 300 mil hoy, por primera vez desde el 21 de abril.
Si bien las restricciones ayudaron a limitar al coronavirus en ciertas regiones durante febrero y abril, algunos estados recién ahora están lidiando con aumentos significativos.
Por lo tanto, no hay certezas acerca del punto máximo de casos, sumado a que la variante B.1.617 recién está expandiéndose en algunas regiones.
La cepa registrada por primera vez en India fue clasificada por la OMS como “preocupante”. Es decir que puede ser más transmisible, causar una enfermedad más grave, no responder al tratamiento, eludir la respuesta inmunitaria o no ser diagnosticada por las pruebas estándar.
India, el mayor productor global de vacunas, ha inoculado completamente a 40,4 millones de personas, es decir, al 2,9% de su población. El 10,4% de sus habitantes están protegidos con una sola dosis.
El colapso por la COVID-19 en India repercutió también en la capacidad de los crematorios, que han llegado a instalarse improvisadamente en parques y estacionamientos de Nueva Delhi y otras ciudades.
Pero cientos de familias debieron arrojar los cuerpos de sus familiares directamente al río, por falta de recursos para pagar la cremación, de acuerdo a The Indian Express.
No obstante, el gobierno del estado del norte Uttar Pradesh, ordenó detener la práctica denominada 'Jal Pravah'. Además, pidió que se les entregue fondos a las familias pobres para que incineren a sus familiares.
La medida se dio tras encontrar decenas de cuerpos en varios distritos a lo largo del Ganges.