La Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad (EASO) advierte de que estas personas son “particularmente vulnerables a los efectos del nuevo coronavirus, y parecen tener una mayor tasa de complicaciones graves por el virus”, hasta tal punto que los expertos elaborado un documento en el que recomiendan que "se traten de evitar la infección por todos los medios posibles se refugien en casa”.
Otro estudio francés publicado por ‘Obesity’ destacaba que la relación entre exceso de peso y gravedad por covid-19 ocurre de una forma progresiva: a mayor obesidad, más posibilidades de complicaciones y de ingreso en la unidad de controles intensivos. Dicho de otra forma: la gravedad de la enfermedad aumenta a medida que se incrementa el Indice de Masa Corporal.
Esta investigación también incluye una conclusión significativa: la necesidad de ventilación mecánica estaba muy vinculada a los pacientes con obesidad severa, independientemente de que tuvieran otros factores de riesgo.
No obstante, el rey de la obesidad es EEUU, y allí también comienzan a aparecer datos muy parecidos. En un reportaje publicado por 'The New York Times' los especialistas se muestran muy preocupados por el impacto que puede tener este factor. “En EEUU, se considera que los obesos extremos tienen un riesgo de complicación igual que el de los sujetos mayores de 65 años, es decir, que equiparan obesidad mórbida con ancianidad”, apunta Francisco Tinahones Madueño, director científico del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga.
No obstante, reconoce que la obesidad es una patología muy compleja y está asociada con una serie de enfermedades. Los sujetos con obesidad también tienen hipertensión y suelen sufrir apnea del sueño”, apunta. Es difícil discernir qué parte de este problema corresponde a la obesidad y qué parte a las enfermedades asociadas que la acompañan, puesto que “también una diabetes mal controlada se asocia a un peor pronóstico de covid-19”.
En cualquier caso, los expertos coinciden en que hay suficientes motivos, como el exceso de grasas, para pensar que "el sujeto obeso tiene una mayor predisposición a las complicaciones cuando padece el covid-19, así como una mayor necesidad de ventilación mecánica y una mayor mortalidad”, asegura Tinahones.
"La movilidad del diafragma se reduce y en posición horizontal la capacidad pulmonar disminuye por la grasa abdominal". afirma el experto malagueño. Una hipótesis es que el tejido adiposo podría funcionar como reservorio para acumular CoV-2.
En general, los pacientes con síndrome metabólico (grupo de trastornos que incluye la obesidad, la hipertensión, los antecedentes de infarto y otros) “tienen más riesgo de lo que esperábamos”, reconoce Moreno quien en la lista agrega a los fumadores con EPOC
Para el covid-19, también parece claro que la obesidad es un factor de riesgo añadido. Aunque, en opinión del especialista en medicina interna, no tiene tanto peso a la hora de decidir el ingreso como la edad, se tiene muy en cuenta. “Te hace vigilar al paciente más de cerca, pero no hay una escala que nos permita ponderar cuántos puntos de gravedad suma, es un asunto complicado”, afirma.