
Noticias Nº1
Las mujeres estaban participando en el Estudio de Salud de Enfermeras, un sondeo nacional de salud de la mujer que se lleva a cabo en el hospital desde hace varias décadas.
Todas habían pasado ya la menopausia cuando el estudio comenzó en 1989 y ninguna había recibido terapia hormonal.
Los investigadores sometieron a las participantes a dos pruebas de sangre hormonales: una al inicio del estudio y otra al final, dos décadas después.
También llevaron a cabo análisis de sangre en otras 1.600 mujeres del mismo estudio que no habían desarrollado cáncer de mama.
Posteriormente compararon los resultados de ambos grupos de participantes.
"Encontramos que un solo nivel hormonal estaba asociado al riesgo de cáncer de mama durante entre 16 y 20 años entre las mujeres postmenopáusicas que no usaban hormonas postmenopáusicas", afirma el doctor Zhang.
Los resultados mostraron que las mujeres con los niveles más altos de las tres hormonas: estradiol, testosterona y DHEAS, tuvieron entre 50 y 107% más probabilidades de desarrollar cáncer de mama que aquellas con los niveles más bajos.
También se vio que las mujeres con los niveles hormonales más altos desarrollaron la forma más agresiva de la enfermedad, con recurrencia o muerte.
Y al investigar si estos niveles altos de hormonas estaban vinculados a formas específicas de cáncer de mama, encontraron que sí.
Los niveles altos de estradiol incrementaban el riesgo de una mujer de desarrollar el llamado cáncer de mama con receptor hormonal positivo, específicamente de tumores con receptor de estrógeno positivo (ER+) y con receptor de progesterona positivo (PR+).
Según el doctor Zhang este hallazgo es importante porque se puede identificar el tratamiento correcto para cada paciente.
"Nosotros y otros investigadores estamos ahora evaluando si el análisis de nivel hormonal junto con los actuales modelos de predicción pueden mejorar sustancialmente nuestra capacidad para identificar a las mujeres de alto riesgo que podrían beneficiarse de más escrutinios o de terapias de prevención".
"Si es así, esto sugiere que los niveles de hormonas deberán medirse en la clínica más de una vez cada 10 o quizás 20 años", agrega.
La Argentina
En la Argentina se estima que se producirán 18.000 nuevos casos por año, lo cual representa el 17,8% del total de incidencia de cáncer en nuestro país. Las posibilidades de cura siempre guardan relación con el momento del diagnóstico. En los estadios iniciales, pacientes con carcinoma In situ (pre-invasor), el índice de sobre vida libre de enfermedad es del 97%. El diagnóstico precoz aumenta las posibilidades de curación y asegura mejores resultados estéticos.
Pero hay aspectos de la vida de los pacientes que son muy personales y complejos y sus posibilidades de acceso a la información varían en cada caso. Por dar un ejemplo numérico, ante una patología mamaria el 16 % de las mujeres mayores de 40 años va al mastólogo, la mayoría consultaría al ginecólogo (59%) o al clínico (25%). Esto sucede porque todavía mucha gente desconoce que el profesional mastólogo es el especialista indicado para el tratamiento de las afecciones mamarias.
[ pagebreak ]
La Sociedad Argentina de Mastología, es una entidad científica que vincula a profesionales médicos de todo el país, para difundir y profundizar el estudio de las patologías mamarias y, fundamentalmente su prevención, para llegar a un mejor conocimiento de las lesiones a fin de lograr acciones más eficientes. En este sentido, es fundamental la tarea del médico en conjunto con el paciente “educando para la vida” y generando conciencia de la importancia de la prevención y detección temprana de la enfermedad.
Por lo general, el hospital público muestra la cara más dura de la realidad los pacientes suelen realizar consultas con poca frecuencia y los diagnósticos son más tardíos, motivo por el cual las posibilidades de éxito del tratamiento pueden disminuir.
Es muy importante que la mujer aprenda a conocer sus mamas. Esto es, estar atenta a la aparición de nódulos, derrames de sangre por pezón, retracción de la piel o cualquier otro signo fuera de lo común. Pero no es el autoexamen el diagnóstico precoz por excelencia. Lo ideal es realizar una consulta una vez al año con el mastólogo.
Desde la Sociedad Argentina de Mastología se recomienda una mamografía de base entre los 35 y los 37 años de edad en pacientes con exámenes clínicos normales sin antecedentes familiares de cáncer de mama. A partir de los 40, una mamografía por año. En pacientes con antecedentes fuertes (familiar directo, madre, hermana) se recomienda realizar la mamografía 10 años antes de la edad de detección del cáncer del familiar más cercano. Por lo general, es a los 30 años.