El documento muestra que mientras en 1990 se producían 20.000 muertes en menores de 5 años, 21 años después la cifra se redujo a 10.000.
En cuanto a la mortalidad infantil en general, los datos publicados por la Unicef muestran que la Argentina paso de 24 muertes cada 1.000 nacidos vivos en 1990 a 13 en 2011.
Respecto a las muertes de infantes, el informe indica que se redujo en un 50% durante el período estudiado, de 18.000 a 9.000. Los fallecimiento neonatales también se redujeron en una proporción similar, ya que pasaron de 11.000 a 5.000.
Sobre las causas de mortandad en el país, el reporte de Unicef indica que el 51% se produce por "causas neonatales", mientras que un 10% está vinculado a la "neumonía". El 7% está relacionado con "heridas", el 31% con "otras causas".
En cuanto su posición en la región, la Argentina se ubica por arriba de Venezuela (15/1.000), Bolivia (51) y Brasil y México (16). Siendo superada por Uruguay (10), Chile (9) y Cuba (6).
En el mundo
El índice de mortalidad infantil se redujo un 41 % entre 1990 y 2011 en el mundo, informó la Unicef. No obstante, de que millones de menores de cinco años siguen muriendo cada año por causas "evitables".
Según el informe conjunto de UNICEF y el Grupo Interinstitucional para las Estimaciones sobre Mortalidad Infantil de Naciones Unidas, en la década de los noventa el número de niños que morían ascendía a doce millones frente a los 6,9 de 2011.
En la actualidad, mueren cada día 14.000 niños menos que hace dos décadas. El informe puso relieve que "ni el hecho de pertenecer a una región determinada ni la situación económica es necesariamente un obstáculo para que los países reduzcan las muertes infantiles"
.
El director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, remarcó que a pesar del descenso mundial de la mortalidad en menores de cinco años, "también hay asuntos pendientes".
"Millones de niños menores de cinco años siguen muriendo cada año por causas en gran medida prevenibles para las cuales existen intervenciones probadas y asequibles", agregó.