En este sentido, dijo: "Planeamos continuar nuestra investigación sobre esa posible conexión".
Aproximadamente, una de cada 3 personas en el mundo se cree que están infectadas con el Toxoplasma gondii, el cual se ha relacionado con la esquizofrenia y los cambios de comportamiento, pero a menudo no produce síntomas, ya que se esconde en el cerebro y en las células musculares.
Los humanos corren riesgo de infección al limpiar las cajas de arena de sus gatos, así como al consumir verduras sin lavar, comer carne mal cocida o cruda, o beber agua de una fuente contaminada.
"El estudio encontró que las mujeres infectadas con Toxoplasma gondii tenían una vez y medio más probabilidades de intentar suicidarse en comparación con aquellas que no estaban infectadas, y el riesgo parece aumentar con los crecientes niveles de anticuerpos" del parásito, señaló el estudio.
"Tener una enfermedad mental previa no parece alterar significativamente los resultados. El riesgo relativo fue aún mayor para los intentos de suicidio violentos", agregó.