La temática principal se focalizará en biomarcadores y nuevos criterios.
En la actualidad, el avance de la investigación básica y los nuevos métodos complementarios de diagnóstico han hecho posible que se pueda anticipar el momento del diagnóstico y precisar con mayor certeza la etiología de las entidades que generan deterioro cognitivo y demencia.
“Esperamos la participación de más de 500 asistentes. El objetivo principal de este cuarto encuentro será destacar la necesidad de un diagnóstico temprano para posibilitar un tratamiento oportuno y adecuado. La importancia de los marcadores en imágenes, líquido cefalorraquídeo y las pruebas cognitivas para facilitar ese diagnóstico temprano serán algunas de las principales temáticas que abordaremos”, indicó Raúl Luciano Arizaga, presidente del Grupo de Investigación en Demencia de la Federación Mundial de Neurología (WFN-RGD) y presidente del Comité Científico de este encuentro latinoamericano.
La reunión científica cuenta con la participación destacada de Howard Feldman, profesor de Neurología e Investigador Ejecutivo Asociado de la Facultad de Medicina de la Universidad de British Columbia, en Vancouver, Canadá; quien ha contribuido con más de 250 publicaciones científicas y es considerado en todo el mundo un actor clave en la investigación del deterioro cognitivo.
“El deterioro cognitivo es un proceso silencioso y lento que afecta a personas en una franja de edad en la cual existe la falsa creencia de pensar ‘es normal que se me olvide’. Si bien algunos olvidos son aceptables con el paso de los años, es necesario que el individuo, la familia y el profesional de atención primaria destierren la idea de que las fallas de memoria, la falta de atención, la dificultad para seguir el hilo de una conversación y otras manifestaciones similares son sólo consecuencia de los años y no síntomas precoces de compromiso cerebral”, afirmó Raúl Arizaga. “Hay que trabajar, combatir y detectar el deterioro cognitivo, porque la demencia es la expresión máxima de ese deterioro por lo que tenemos que identificarlo antes de llegar a ese estadio”, agregó.
“Se estima que el 8% de los mayores de 65 años tiene algún grado de demencia”, sostiene Arizaga.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente 35.6 millones de personas en el mundo viven con demencia siendo la enfermedad de Alzheimer la causa más frecuente (representa entre el 60% y el 70% de todos los casos). La enfermedad de Alzheimer es una condición progresiva y degenerativa que afecta al cerebro, causando trastornos de memoria, pensamiento y conducta.
La edad es el principal factor de riesgo de desarrollo de la enfermedad, el aumento en la expectativa de vida explica por lo tanto el aumento de personas afectadas.