“Todos sabemos que la leche materna es lo mejor que le podés dar a tu bebé. El tema es qué hacemos para que eso suceda sin que las personas gestantes se sientan frustradas. Nos falta la cultura de la lactancia. Nos falta ver mujeres amamantando. Nos faltan políticas y espacios que lo permitan. Vas a un supermercado y te das cuenta que es muy difícil amamantar en espacios públicos”, reflexiona Stilman.
- Además de las políticas y la cultura, ¿qué otros factores influyen en las tasas bajas de lactancia?
No hay formación de lactancia para los profesionales involucrados, tenemos licencias por maternidad y paternidad que no dan la posibilidad de amamantar después de los 3 meses del bebé, tasas altísimas de cesáreas y el ingreso de las leches de fórmula en Occidente.
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Iardena Stilman, directora ejecutiva de la Asociación Civil Argentina de Puericultura (ACADP).
Según un documento de actualización de 2016 de la SAP, la mastitis es otra de las principales causas de abandono evitable de la lactancia materna. Consiste en la inflamación de uno o varios lóbulos de la glándula mamaria y suele darse en los tres primeros meses. Afecta a alrededor del 10% de las mujeres lactantes, pero los estudios varían entre porcentajes del 3% al 33%.
- ¿Cuál es tu opinión sobre las leches de fórmula?
Nosotras, desde ACADP, acompañamos las lactancias deseadas. Porque la teta tiene una dueña y cada mujer tiene una historia con su cuerpo que es absolutamente respetable. Si una mujer no desea amamantar la acompañamos para que pueda dar la mejor mamadera del mundo. El problema es cuando nos encontramos con una familia que quiere, pero que se le dificulta. A esto se le suma que hay muchas recomendaciones actuales que confunden la leche de fórmula con la humana.
- ¿Cómo cuáles?
Por ejemplo, cuando se dice que hay que amamantar cada 3 horas. Esa podría ser una indicación para la mamadera, pero no para amamantar. Es algo que llamamos libre demanda y significa que el bebé puede ser alimentado en el momento que lo necesite.
- ¿Hay opiniones diferentes respecto a la libre demanda?
Está absolutamente probado, lo dice cualquier libro de lactancia y es algo que ya no está más en discusión. Imagínate que un bebé al año tiene que triplicar su peso y tamaño. Nosotros los pensamos como si fueran adultos, pero tenemos que pensar en sus necesidades y la lactancia es un período de adaptación hacia la vida.
La SAP describe que amamantar es un gran esfuerzo de tiempo, dedicación y escasa libertad, principalmente durante los primeros meses de vida del bebé. Sin embargo, agrega, “la acción de nutrirlo, las miradas recíprocas, las caricias y sonidos que el bebé comienza a devolver a su madre, y el intercambio múltiple: de contacto, movimientos, sostén, calor, olor, sabor, miradas, hacen de la lactancia un valor insustituible”.
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Amamantar es un gran esfuerzo de tiempo, dedicación y escasa libertad, principalmente durante los primeros meses de vida del bebé.
"Que la puericultura deje de ser algo elitista”
Como una forma de acompañar un periodo de vital trascendencia para el bebé, la mamá y toda la familia, se gestó la ACADP a fines de 1999. Surgió “ante la preocupación de un grupo de profesionales por la falta de respuestas desde el sector sanitario a las inquietudes, en relación con la lactancia y crianza de sus hijos”, según describe la organización dedicada a la puericultura en su página web.
- ¿Por qué crees que la puericultura ganó tanta relevancia en los últimos años?
Porque acompañamos a las familias en sus deseos, con una mirada que requiere muchísimo tiempo además de conocimiento. Sobre todo al comienzo es muy difícil y se necesita una voz, una persona que escuche, a quién consultarle si el bebé llora porque le pasa algo o está dentro de lo esperable. Las familias que recurren a la puericultura son después quienes las recomiendan.
- ¿Cómo acceder a consultar con una puericultora?
La asociación forma puericultoras y con la cuota de las estudiantes sostenemos la atención en algunos hospitales bonaerenses. Allí trabajamos de forma interdisciplinaria con obstetras, pediatras, neonatólogos, odontopediatras, etcétera. También contamos con un consultorio virtual gratuito. Una vez recibidas trabajan por su cuenta en instituciones privadas, pero ese no es un servicio que esté bajo nuestra mirada institucional.
- ¿Por qué no está reconocido por las obras sociales?
Lo que pasa es que no estamos matriculadas, no tenemos colegiatura. Todavía no estamos legisladas como para poder entrar en el sistema de salud. Cuando se quiso hacer una ley del ejercicio de la actividad hubo trabas de parte de algunas colegiaturas obstétricas, aunque no de todas. Tenemos muchos pediatras que nos derivan pacientes y con los cuales trabajamos de una manera maravillosa.
- ¿Por qué crees que todavía existen esas trabas?
Hay cierto recelo. Tal vez piensan que somos talibanes de la teta, cosa que no somos, al menos desde la ACADP. Tenemos muchos aliados y también muchas personas que están en contra. Igualmente creo que cada vez más se está demostrando la necesidad y hay un interés en la incorporación de puericultoras en otros espacios. El objetivo es que deje de ser algo elitista.