Sin embargo, además del efecto en los vasos sanguíneos, se sabe poco sobre la función de esta enzima en el cerebro.
Los investigadores pidieron un estudio más amplio sobre esta clase segura de medicamentos utilizados para controlar la presión arterial.
Rothwell destacó que los inhibidores de la enzima tienen el potencial de ser rediseñados para tratar afecciones cerebrales por lo que la evidencia es altamente relevante.
Sus resultados sugieren que "la inhibición central de la ECA puede impulsar la señalización de opioides endógenos para obtener un beneficio clínico, al tiempo que mitiga el riesgo de adicción".
Junto a su equipo de investigadores de la Universidad, están creando nuevos inhibidores de la enzima para optimizar su efecto sobre la función cerebral.
*Fuente: Comunicado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Minnesota