El anillo podría haber pertenecido a un peregrino que iba por el camino que conectaba el estanque de Shiloa, en las afueras de Jerusalén, con el Monte del Templo.
El dueño del anillo probablemente fuera una persona adinerada.
“Hacia el final del Período del Segundo Templo, el uso de sellos de piedra se expandió y se hizo más común, pero en la mayoría de los sellos descubiertos hasta ahora con grabados de plantas, es habitual encontrar plantas que eran comunes en Israel en ese momento: enredaderas, dátiles, y aceitunas, que se encuentran entre las 7 especies, pero en este sello de piedra, notamos de inmediato que la fruta que aparece en él no se parece a ninguna de las frutas que hemos encontrado hasta la fecha”, dijo el profesor Shua Amorai-Stark, experto en gemas grabadas.
“La planta de bálsamo es un símbolo positivo porque más allá de que se utilizaba para producir perfumes y medicinas, al antiguo caqui, que por cierto no se parece en nada al caqui actual, se le atribuyen propiedades mágicas y ceremoniales y es uno de los ingredientes utilizados para hacer el incienso del Templo durante el Período del Segundo Templo, que es cuando se hizo este sello”, señaló Shukron.
Los expertos señalaron que tanto el árbol como la paloma encarnaban la buena suerte y el éxito.
“La paloma es también un motivo positivo en el mundo helenístico, romano y judío”, dijo Amorai-Stark. “Simboliza la riqueza, la felicidad, la bondad y el éxito”.