Revolución de la donación de órganos
Un reciente estudio del Centro de Trasplantes Ajmera en Toronto parece haber encontrado en las enzimas intestinales una manera de hacer que los órganos donados sean útiles para cualquier receptor.
En 2018, un grupo de científicos descubrió que el intestino posee dos enzimas extraordinarias, capaces de cortar los antígenos A y B en los glóbulos rojos (sangre).
Esto significaba que podían convertirlas en glóbulos sanguíneos de tipo 0 para evitar los ataques del sistema inmunológico.
Inspirados por este hallazgo, los investigadores de Toronto plantearon la posibilidad de que estas enzimas intestinales pudieran ser utilizadas a gran escala para “purificar” las células de los órganos donados.
Pero además de estudiarlo, los científicos hicieron ensayos para determinar si es realmente posible convertir pulmones tipo A, por ejemplo, en tipo 0.
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Uno de los pulmones utilizados en el ensayo.
Pulmones "universales"
Tal como esperaban, las enzimas halladas eliminaron satisfactoriamente más del 90% de los antígenos A, como mencionaron los científicos en el estudio de 2018.
Una vez superada esta fase, colocaron ocho pulmones inyectados con estas enzimas en un sistema de perfusión pulmonar.
Al cabo de 4 horas, las enzimas ya habían eliminado el 97% de los antígenos A en los pulmones, sin ningún daño aparente. Entonces, los investigadores inyectaron sangre tipo 0 para comprobar si la purificación fue exitosa y, efectivamente, no hubo rechazo.
Los investigadores saben que hay un largo camino por recorrer antes de que se demuestre que este tratamiento es seguro. Sin embargo, aseguran que pueden ayudar a los pacientes a superar las 24 a 48 horas críticas que se viven después de recibir una donación de órganos.
“Tener órganos universales significa que podemos eliminar la barrera de sangre compatible y priorizar a los pacientes por urgencia médica, salvando más vidas y desperdiciando menos órganos”, dijo el doctor Marcelo Cypel, cirujano en el Centro de Trasplantes Ajmera en Toronto.