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La microbiota del intestino es hogar de 100 billones de microorganismos.
Químicos en el intestino
Es sabido que las bacterias pueden modificar la función de algunos medicamentos, proceso conocido como biotransformación. Pero, de acuerdo al nuevo estudio, lo que sucede en la interacción podría ser más complejo de lo que se creía.
Los científicos hicieron experimentos de laboratorio con más de 20 especies de bacterias intestinales humanas expuestas a 15 tipos diferentes de fármacos dirigidos al ser humano.
En efecto, observaron que las bacterias acababan acumulando inesperadamente las sustancias químicas sin modificarlas realmente.
"Fue sorprendente que la mayoría de las nuevas interacciones que observamos entre las bacterias y los fármacos fueran los fármacos que se acumulaban en las bacterias", afirmó Kiran Patil, de la Universidad de Cambridge.
De esta forma, los autores comprendieron por qué es probable que haya diferencias de efectividad entre sujetos, dependiendo de la composición de su microbiota intestinal, que es única en cada persona.
Según el comunicado de prensa de la Universidad de Cambridge, entre los ejemplos de fármacos que se acumularon en las bacterias están el antidepresivo duloxetina y el antidiabético rosiglitazona.
También se identificó el montelukast, que es un medicamento para el asma, y el roflumilast para la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
Los químicos de los medicamentos fueron acumulados por algunas especies de bacterias y modificados por otras.
Los efectos en la salud del intestino
Los medicamentos acumulados en el intestino podrían afectar directamente a su eficacia, así como a la composición de la microbiota.
Ahora los investigadores buscar repetir los ensayos en humanos.
En caso de corroborarse, la evidencia podría señalar vías terapéuticas individualizadas, de acuerdo a la salud intestinal de cada paciente.
Se necesitará mucha más investigación para comprender la importancia real de este problema de acumulación química bacteriana.
"Los próximos pasos serán avanzar en esta investigación molecular básica e investigar cómo se relacionan las bacterias intestinales de un individuo con las diferentes respuestas individuales a fármacos como los antidepresivos: diferencias en la respuesta, la dosis de fármaco necesaria y los efectos secundarios, como el aumento de peso”, explicó Patil.