En conjunto, este desequilibrio químico en el cerebro puede influir en cómo las personas experimentan el dolor crónico y cómo el dolor puede dañar la salud mental, dicen los autores del estudio.
Comprender la conexión del dolor cerebral
El dolor crónico se ha relacionado con una variedad de condiciones de salud mental, incluidas la ansiedad y la depresión. Los hallazgos de este estudio ayudan a ofrecer una posible explicación fisiológica de la superposición entre el dolor crónico y el bienestar emocional.
El estudio parece sugerir que la dificultad para regular las emociones, especialmente las negativas, está al menos parcialmente influenciada por la química cerebral diferente. Una razón puede ser que cuando el cerebro experimenta señales de dolor intensas y duraderas, las neuronas de la corteza prefrontal pueden disminuir, dejando menos actividad neuronal para que las personas la utilicen para modular emociones intensas, como la depresión y la ansiedad.
cerebro.jpeg
El dolor crónico afecta nuestras emociones.
Consejos para afrontar el dolor crónico
Vivir con dolor crónico puede ser una experiencia estresante, tanto física como emocionalmente. Encontrar formas de lidiar con la incomodidad y los sentimientos negativos que puede causar puede ayudar a mejorar su calidad de vida y su bienestar emocional.
Pruebe diferentes técnicas de relajación que pueden ayudarlo a dejar de pensar en el dolor cuando sus síntomas son particularmente graves. Esto podría incluir atención plena y ejercicios de respiración. Una estrategia simple para empezar a usar es la distracción. Hay investigaciones que respaldan que simplemente redirigir su atención a algo que disfruta, incluso por un período breve de tiempo, puede ayudar a reducir su dolor y sufrimiento emocional.