Pero los datos obtenidos con el telescopio Gemini South en Chile y el increíble instrumento IGRINS (que puede detectar detalles que antes no se podían ver) parecen contradecir todo lo que sabíamos. Al estudiar la composición química de WASP-121b, el equipo descubrió algo insólito: este planeta tiene una alta proporción de material rocoso, lo que indica que se formó en una región del disco protoplanetario tan caliente que no podría haber hielo sólido. Este descubrimiento desarma por completo la teoría de que los gigantes gaseosos necesitan hielo para formarse.
"Lo que encontramos sugiere que tal vez haya que repensar los modelos de formación planetaria", explicó Peter Smith, uno de los investigadores principales. Si los planetas como WASP-121b pueden formarse en una región tan caliente, entonces los modelos tradicionales de formación de los planetas, que asumen que se necesita hielo para formar planetas gigantes, tendrían que ser revisados.
Este hallazgo abre un montón de nuevas preguntas y, lo más interesante, podría implicar que hay más planetas allá afuera que también desafían las leyes conocidas de la astronomía. Los astrónomos planean seguir estudiando estos planetas extremos, usando la nueva versión del espectrógrafo IGRINS-2, para ver si WASP-121b es una excepción o si estamos frente a una nueva clase de exoplanetas.
Lo único que queda claro es que el universo siempre tiene algo para sorprendernos, y en el caso de WASP-121b, esa sorpresa viene con lluvia de metal y temperaturas que ni en nuestros veranos más calurosos lograríamos imaginar.
--------------------------------------------------------------------
Más contenido en Urgente24
La miniserie de 6 capítulos que todos ven en un día y piden segunda parte
La novedad de Banco Nación que todos quieren aprovechar
Cuánto dinero podés retirar de los cajeros automáticos a partir de febrero del 2025
Impuesto sobre las transferencias: De cuánto es y cómo evitarlo
¿Moda o porno?: La esposa de Kanye West apareció desnuda en los Grammys