El mayor riesgo de contagio está en chicos, mujeres embarazadas y personas con el sistema inmunológico debilitado o que presenten algún problema de salud previo. "En estos casos, se aconseja consultar al médico antes de nadar en aguas naturales", advirtieron desde el Ministerio.
Ante este panorama, recomiendan mantenerse fuera del agua en el caso de que:
- Haya carteles que dicen que el área está cerrada. Esto puede deberse a que el agua es insegura para nadar.
- El agua presente un color diferente al habitual, parece más turbia o huele mal. Esto puede ser una advertencia de que hay más cantidad de microorganismos en el agua que lo normal.
- Si se observa en la orilla una masa verde brillante similar a una mancha de pintura o una masa espesa marrón. Esto podría significar que hay una floración de algas nocivas en el agua que pueden provocar enfermedades.
- Luego de una lluvia intensa, ya que se pueden drenar desperdicios en el área que enturbian más el agua.
- Si se ven tuberías que drenen el agua, especialmente después de tormentas intensas o de lluvias que se presentan tras largos periodos de sequía.
- Si se tiene diarrea. Los gérmenes pueden enfermar a otros nadadores si tragan agua contaminada.
- Si se tiene un corte o una herida abierta. En caso de ingresar, utilizar un vendaje a prueba de agua para cubrirlo completamente.