Los puntos centrales de la norma:
Da un respaldo más sólido a la institucionalización del Gabinete Nacional de Cambio Climático, actualmente vigente mediante el Decreto 891/2016.
Crea el Consejo Asesor Externo del Plan Nacional de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático, que deberá ser convocado por el Gabinete y cuyos miembros deberán ser: científicos, representantes de organizaciones ambientales, comunidades indígenas, universidades, entidades académicas y empresariales, sindicatos, centros de investigación públicos y privados y partidos políticos con representación parlamentaria.
Establece la obligación de todos los organismos del Poder Ejecutivo Nacional de aportar la información necesaria para la aplicación de la Ley.
Crea el Sistema Nacional de Información sobre Cambio Climático, para transparentar el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero y el monitoreo de las medidas de mitigación.
Determina que todos los datos y documentos relacionados con la aplicación de la ley deben ser información pública ambiental, de acuerdo con las leyes 25.831 y 25.675. Las provincias que participan deberán adherir por medio del COFEMA, que es su órgano oficial de funcionamiento.
El cambio climático también aumenta la aparición de fenómenos meteorológicos mas violentos, sequias, incendios, la muerte de especies de vegetales y animales, los desbordamientos de lagos y ríos, la aparición de refugiados climáticos y la destrucción de los medios de subsistencia y de los recursos económicos.
De acuerdo con lo referido por Cristian Frers – Técnico Superior en Gestión Ambiental, "ni siquiera nos hemos preparado lo suficiente para contestar a la pregunta sobre los sacrificios que estaríamos dispuestos a realizar. Estamos, en la fase en la que debemos tomar consciencia de la gravedad de lo que significa el calentamiento del planeta y cómo nos afectará, lo queramos o no. Por ello es que creo que se trata de un asunto sobre el que debemos conversar en el seno de nuestras familias. Es necesario prepararnos para cambios de carácter estructural. Cada vez son más alarmantes los síntomas de los peligros que nosotros mismos estamos creando para nuestros hijos y nietos".
Sería importante que buena parte de la clase política y parte de la población abandonaran la obsesión por Vaca Muerta y acompañaran la transición hacia las energías renovables. La situación tiene que cambiar con urgencia. Hay que abandonar los combustibles fósiles.