Por otro lado, de esto se desprende el perjuicio para recolectores urbanos y cartoneros que ahora, ante una mayor demanda, sufren la caída del precio de elementos como el cartón y el plástico. Cuando el decreto salió a la luz, fueron los primeros que alzaron la voz en contra con la medida. "Antes se tenía que demostrar que lo que llegaba eran residuos inocuos y se tramitaba en la Secretaría de Ambiente un permiso específico para cada importación. Ahora simplemente se puede importar sin esa necesidad. Esto es muy peligroso para los recicladores de la Argentina”, declaró por aquel entonces Alejandro Valiente, miembro de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR), para el medio periodístico Infocielo.
En lo referido a su gestión, la incógnita es muy grande debido a que todavía ni siquiera la administración de la basura generada en Argentina es buena , en donde la labor del CEAMSE, el organismo que se encarga de llevar a cabo la gestión integral de los Residuos sólidos urbanos del Gran Buenos Aires, está lejos de funcionar como corresponde. Con el decreto, organizaciones ambientales han denunciado públicamente que el Estado destinará millones para pagar la basura que descartan otras naciones cuando nunca erogó una cantidad suficiente para la gestión de basura generada en la Argentina.
El otro punto donde los ecologistas hacen foco es justamente el posible advenimiento de basura peligrosa. Por eso muchos también protestaron por el decreto. Uno de ellos, Mirko Moscat (referente del Taller Ecologista de Rosario), en declaraciones de hoy para el Tiempo Argentino, advirtió que esto hay que "pensarlo en el marco del problema global que hay con los plásticos: lo que nos preocupa es que Argentina termine siendo receptora de residuos plásticos de Estados Unidos o de países europeos, que hoy en día son los mayores exportadores de basura plástica".
"El principal problema del plástico es que con el tiempo se va convirtiendo en partículas más pequeñas y eventualmente se transforman en microplásticos... Lo que estamos viendo hoy en día es que en cualquier lugar donde se busque se encuentran microplásticos. Hay estudios que muestran que hay microplásticos, por ejemplo, en los tractos digestivos de los peces analizados del Río de la Plata, del Río Paraná, del Mar Argentino. Es un contaminante que está en todos lados y que recién ahora se está empezando a ver qué impactos puede tener esto en nuestra salud o en la salud de otras especies, porque los microplásticos están ingresando en nuestros cuerpos de manera cotidiana", completó.
No obstante, también sobre este último factor el entonces gobierno de Macri salió a aclarar en agosto, a través de un comunicado de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, que "no se trata de un decreto que habilita la entrada de residuos peligrosos, sino sólo de aquellos que tengan una demanda especifica en la industria nacional".
"Sólo se permite la importación de insumos que fueron valorizados a través de distintos procesos y convertidos en nuevas materias primas, promoviendo, así, una economía circular. El objetivo a largo plazo es tener una cadena productiva más sustentable" indicó en la misma publicación.
Mientras que el perjuicio para los Recolectores y Cartoneros con esta normativa ya es una realidad, será cuestión de tiempo para constatar si los miedos de los ambientalistas se convierten en realidad o si verdaderamente la basura que ingresó al país es únicamente aquella que tiene demanda en la industria local.