Consecuencias para la salud del calor
Los desastres relacionados con el calor son cada vez más frecuentes e intensos, como olas de calor, sequías e incendios forestales, ya han provocado un aumento de la mortalidad y la morbilidad.
Por ejemplo:
- El número de muertes en exceso durante la ola de calor de 2003 en Europa se estimó en 70.000, incluidas alrededor de 15.000 personas solo en Francia.
- Las olas de calor de 2018 en Japón dieron como resultado más de 20.000 ingresos hospitalarios relacionados con el golpe de calor, principalmente en personas de 65 años o más.
Los niveles elevados de ozono debido a las temperaturas más altas y los contaminantes del aire por la quema de combustibles fósiles también aumentan la mortalidad y morbilidad cardiorrespiratorias, posiblemente al aumentar los niveles de colesterol y la inflamación sistémica.
La creciente incidencia de enfermedades renales y enfermedades mentales asociadas con la exposición al calor urbano son otros efectos devastadores.
Además, se espera que el aumento del calor urbano reduzca la productividad laboral y la capacidad de trabajo al aire libre.
Calor en zonas urbanas
Las zonas urbanas son generalmente más cálidas que las áreas rurales y suburbanas adyacentes. Este fenómeno se conoce como efecto isla del calor urbano (Urban heat islands).
Por ejemplo, mientras que la temperatura promedio del aire en el centro de una gran ciudad como Londres puede ser 4 ° C más alta que en las áreas rurales exteriores, este diferencial puede alcanzar los 10 ° C durante los eventos de calor extremo.
Las islas de calor urbano son causadas por el uso de materiales como el metal, el hormigón y el ladrillo que son altamente eficientes para absorber y almacenar el calor del sol, la falta de vegetación y el calor liberado por las actividades humanas (por ejemplo, transporte, iluminación, aire acondicionado).
Las islas de calor urbanas pueden afectar la salud directa e indirectamente. Los estudios han encontrado que el aumento de calor tiene un efecto directo sobre la mortalidad y la morbilidad, particularmente durante los eventos de calor extremo.
Las islas de calor urbanas también pueden afectar los patrones de lluvia y empeorar la contaminación del aire, agravando los daños a la salud.
Como si fuera poco, para el 2100 se espera que la mortalidad relacionada con el calor en Europa aumente unas 50 veces debido al cambio climático aumentado por la expansión de las zonas urbanas.
"Es necesaria una adaptación estructural", reflexionaron los autores.
Es necesaria una adaptación estructural
Es necesaria una adaptación estructural