Esta filosofía se está tratando de imponer en otros países del mundo, para alcanzar un poco más la relajación y la felicidad.
Todos los hogares pueden tener una temática hygge, para eso, hay que seguir estos consejos:
Colores neutros y pasteles
Los daneses eligen estas paletas de colores para crear una atmósfera de paz y armonía. Los colores beige, blanco, crema, rosado y gris claro son perfectos para empezar.
Mantener el orden
Es muy importante tener los espacios ordenados para que sean funcionales y transmitan esa sensación de paz. Por el contrario, el desorden causa estrés, así que es recomendable elegir muebles con buen espacio de almacenamiento y en lo posible, bien minimalistas.
Armar una biblioteca
Un secreto para obtener una casa bien hygge es la lectura. Este es un punto clave en la vida danesa, ya que en sus momentos de relajación, leen acompañados con un chocolate caliente o una copa de vino.
Primero, la comodidad
El hygge busca que la persona esté cómoda por sobre todas las cosas. Esto se consigue con muchos almohadones, mantas y acolchados mullidos. La sensación de mirar una película en la cama bien calentito es ¡impagable!
Crear un hyggerkrog
¿Y eso? Los daneses llaman hyggerkrog a un rinconcito del hogar utilizado únicamente para descansar. Este debe estar separado de la cama, por lo que puede ser un sillón reclinable o un sofá.
Conectar con la naturaleza y el fuego
Para los daneses es fundamental conectarse con la naturaleza, por eso colocan algunas plantas en el interior de su hogar, como también construyen chimeneas, que representan la calidez y los seres queridos. Si no hay espacio para una chimenea, una vela es la opción indicada.