Para ello, tomó escrupulosamente las medidas de ese reproductor de música y empleó la misma técnica que utiliza para instalar "piercings" en el cuerpo de sus clientes, a lo que se dedica desde hace tres años en el estado de Nueva Jersey.
"Es como si llevaras un reloj o un anillo que no te quitaras en ningún momento", aseguró en una entrevista con el canal de televisión CBS Hurban, quien sólo tardó treinta minutos en implantarse los imanes.