La ciudad en ruinas
Tyrion camina por la ciudad en ruinas, King’s Landing, con Jon Snow y Sir Davos a sus espaldas. Solo vemos a dos “sobrevivientes” ciudadanos de King’s Landing, uno semi quemado que pasa a su lado y otro llorando entre los escombros. El caballo de juguete de la nena que murió incinerada con la madre, que vimos en el episodio anterior, sigue en el mismo lugar como representación de la muerte de la inocencia (donde no queda ni un niño vivo).
Se encuentran con Greyworm cortando las cabezas de los ex soldados de la guardia de Cersei e intentan detenerlo para que deje de haber sangre, a lo que responden “órdenes de la reina”, ya no hay códigos, ya no es seguro.
Vemos a Tyrion bajar hasta las catacumbas del castillo, donde se encontraba el cráneo de dragón intacto pero la mitad del cuarto derrumbado y busca entre los escombros hasta encontrar a sus dos hermanos muertos, abrazados, uno encima del otro. Recordemos que Tyrion le aconsejó a Jaimie que si la cosa se ponía fea fueran ahí abajo, por lo que un poco es su culpa que hayan muerto sus hermanos.
Daenerys dictadora
La vemos, saliendo a donde está su ejército de Inmaculados y el resto de los Dorthraki, con Drogon detrás de ella como formándole unas alas de Madre Dragón, o de Ángel de la muerte. Da un discurso que da miedo, advirtiendo que así como “liberó” a los esclavos y “liberó” a King’s Landing de la tiranía, liberaría a todo el mundo entero (cueste lo que cueste) y los Inmaculados con los Dorthraki aplaudieron su discurso, con la mirada asustada de Jon Snow y de Tyrion Lannister detrás de ella.