"¿Sabés por qué no seguí (peleando)? No sé qué me pasa, no soy yo, porque en otro momento de mi vida, me doy vuelta y le bajo dos dientes. Pero me di vuelta, lo miré a la cara, y le dije: ‘¿Vos me tocaste no?’ Y bajó la cabeza. Me dio pena después", recordó en el programa de El Nueve.
"Bajó la cabeza. Le digo ‘vos fuiste’, tengo la cara de él acá. ‘Es una falta de respeto, tarado’, le digo, y me agarraron los dos señores de seguridad que siempre están acá y me dicen: 'Vamos, Carmen, vamos’. Y me llevaron al auto. Pero me tocó", aseguró.
“Bueno, está bien, que sea feliz, le tocó el culito a una vieja. Estoy tratando de ver la vida de otra manera, sino ayer, el señor que me tocó está en la comisaría, y después ustedes tenían nota. Esas cosas pasan en la multitud, está todo bien, no pasa nada. Yo no me sentí mal, lo que pasa es que me controlo. Pero no me enojé ni nada. Me molestó, porque es feo, te molestan esas cosas, pero tampoco reaccioné como yo reaccionaba antes, que era una polvorita. Mi hijo (por Federico Bal) me decía: ‘Qué épocas tuviste, mamá, de abandonar móviles, de pelearte con todo el mundo... Qué épocas’. Pero ya pasó”, concluyó la artista.