Una vez iniciada la competencia, los participantes se enfrentarán de dos en dos y el jurado decidirá en el momento quién avanza a la siguiente ronda. Basil conducirá el torneo, mientras Naiara y otra joven estarán encargadas de elegir a los finalistas. No habrá restricciones sobre los movimientos ni la vestimenta: ya anticiparon la presencia de un traje militar y hasta un disfraz de dinosaurio.
Los organizadores también aseguraron haber recibido consultas de algunos influencers interesados en asistir. Pese a la repercusión, los premios conservarán el espíritu improvisado de la propuesta: una bolsa de golosinas y medallas caseras para quienes consigan acumular más “aura”.
Entre el rap y los therians: de dónde salen las batallas
Por su puesta en escena, las batallas de “farmear aura” parecen una mutación digital de las tradicionales batallas de rap. Conservan a los dos rivales frente a frente, la improvisación, el círculo de espectadores y una sucesión de rondas hasta llegar a un ganador. La diferencia es que aquí no hay rimas ni bases musicales: cada respuesta se construye con una mirada, una pose, un baile o un meme que el contrincante debe intentar superar.
El propio verbo revela la lógica del juego. Farmear deriva del inglés farm, relacionado con la granja, el cultivo y la acción de recolectar aquello que se sembró. En los videojuegos, el término se utiliza para describir la repetición de tareas con el objetivo de acumular experiencia, recursos o recompensas. Trasladado a las redes sociales, significa realizar gestos o acciones para cosechar algo menos tangible: aprobación, carisma y prestigio frente a los demás.
La escena recuerda también a otro fenómeno juvenil que meses atrás desconcertó a España. En febrero, las convocatorias de therians llenaron las redes y trasladaron a las plazas imágenes de adolescentes con máscaras, colas y movimientos inspirados en animales. Una de las reuniones más comentadas congregó a cerca de mil personas en el Arco de Triunfo de Barcelona, aunque finalmente hubo muchos más curiosos y provocadores que miembros reales del colectivo.
La comparación tiene, sin embargo, un límite importante. La comunidad therian nació mucho antes que TikTok y reúne a personas que sienten una identificación psicológica o espiritual con un animal no humano, sin creer necesariamente que se hayan transformado físicamente en él. Para muchos se trata de una vivencia identitaria. “Farmear aura”, en cambio, se presenta desde el comienzo como una broma colectiva: sus propios organizadores reconocen que es un meme y no una disciplina destinada a convertirse en deporte o profesión.
Lo que verdaderamente une a ambos fenómenos es el recorrido. Un código compartido inicialmente por una comunidad pequeña empieza a repetirse en TikTok, se vuelve reconocible y finalmente sale de la pantalla. La plaza funciona entonces como una extensión de la red: los participantes actúan, el público reacciona y decenas de teléfonos producen los vídeos que volverán a alimentar el algoritmo. El meme cambia, pero la fórmula se mantiene.
---------------
Otras noticias en Urgente24:
Ponzio DT: El bombazo de River tras la salida de Coudet
Durísima acusación de Viviana Canosa contra Javier Milei: "Lo cagó a patadas a..."
Imágenes espeluznantes de la catástrofe en Nepal: "Un tsunami de tierra"
Sofi Martínez destapó toda la verdad entre ella y Lionel Messi: "Había pasado..."
133 + 11: Fracaso del sexo pago de Javier Milei y S.O.S. de Luis Caputo