Después de perder su lugar en el mundo jurídico, Amanda termina trabajando en un pequeño bufete encabezado por Gabriel Ochoa, interpretado por Manu Baqueiro. Gabriel es un abogado con talento, pero también con métodos que caminan por una zona bastante gris. No es el típico profesional frío y perfecto de las series estadounidenses; es más bien alguien que sobrevive con ingenio, negociación y bastante cintura.
En un pequeño bufete intentará reconstruir su carrera y su vida junto a personajes inolvidables. Foto: Netflix.
El elenco también incluye a Miquel Fernández como César Castillo Lima, Lucía Caraballo como Bárbara “Barbie”, Daniel Ibáñez como Bosco Ballesteros, Alfonso Lara como Rafael "Rafa", Dafne Fernández como Sara Fuentes y Carol Rovira como Daniela Torres Holgado.
La serie cuenta con 10 episodios de aproximadamente 50 minutos cada uno, una duración que juega a favor porque permite avanzar rápido sin convertir la historia en una maratón interminable.
Las críticas explican por qué esta serie arrasa en la plataforma
Uno de los puntos más interesantes de Perdiendo el juicio es que no viene a hacer de cuenta que inventó la rueda, porque no lo necesita. Su apuesta es agarrar elementos conocidos y ponerlos en manos de personajes imperfectos, con problemas reales y bastante menos glamorosos que los abogados de serie premium.
La dinámica entre Amanda y Gabriel es uno de los motores principales. Los dos son personas que, aunque desde lugares distintos, saben lo que significa quedar afuera del lugar donde creían pertenecer.
Las críticas destacan su mezcla de drama, humor, suspenso y un tratamiento respetuoso de la salud mental. Foto: Netflix.
Manu Baqueiro explicó sobre su personaje que Gabriel Ochoa tiene como referencia al protagonista de Luz de luna, un abogado irónico, negociador y con buen corazón detrás de una apariencia más desordenada.
"Mi personaje es Gabriel Ochoa. Siempre buscas referentes, para mí había uno muy importante. Uno en el que me había fijado mucho era el Bruce Willis de 'Luz de luna', de hace muchísimos años. Es un tipo con un buen corazón, con unos métodos un poco rayando la legalidad y la ilegalidad. Siempre intenta llevárselo todo a su terreno, pero que al final le acaba pudiendo la bondad y el buen corazón".
La serie también llamó la atención por cómo trata el tema de la salud mental. El TOC de Amanda afecta su trabajo, sus vínculos y la forma en que los demás la ven. Es decir, no aparece como una etiqueta rápida para explicar al personaje, sino como parte de un conflicto más amplio.
Las reseñas tuvieron miradas diferentes, pero varias coincidieron en algo: la serie sabe qué quiere ser. La Nación señaló que es "la serie más vista de Netflix que privilegia un formato antes que la originalidad". Por otro lado, Cine con Ñ destacó que "la nueva serie judicial de Atresmedia mezcla suspense, comedia y culebrón con acierto y, sobre todo, abrazando los topicazos que retrata sin vergüenza ninguna".
Con 10 episodios en Netflix, la serie conquista por sus personajes y su ritmo atrapante. Foto: Netflix.
Y ahí está la clave. Tiene drama, humor, momentos exagerados y esa mezcla de géneros que funciona porque se parece más a cómo son las personas reales: un poco tragedia, un poco comedia y bastante improvisación.
Perdiendo el juicio encontró en Netflix un camino más cercano al de otras series: contar la historia de gente que se cae, se equivoca y trata de volver a empezar. Y esa idea, aunque simple, sigue funcionando.
---------------------------------------------------------------------
Más contenido en Urgente24
Tiene solo 8 episodios y esta miniserie ya es un vicio para el público
Tiene 3 episodios y ya es la miniserie más vista en gran parte del mundo
La miniserie de 9 episodios que ya es #1 y le pasa el trapo a varias
La adictiva miniserie de 8 episodios que está volviendo locos a todos