En 1959, el director Jean-Luc Godard le dio el rol principal en la previamente mencionada, ”À bout de souffle” (1960), lanzándolo a la fama y convirtiéndose la película en un clásico del cine francés. Esto lo motivó a convertirse en productor, director y actor de teatro.
Aficionado al fútbol y al boxeo en su juventud, logró un físico atlético y una nariz quebrada, que le darían ventajas en su carrera cinematográfica.
Orientó su carrera como actor en películas de acción y humor, donde realizaba personalmente las escenas de riesgo. Con L'Homme de Rio (1965) su carrera se orienta hacia un cine más comercial, principalmente comedias y películas de acción. Más tarde llegaron cintas como Pánico en la ciudad (1975), Yo impongo mi ley a sangre y fuego (1979) y El profesional (1981) estas marcaron su faceta de tipo duro.
Nada logro el éxito de sus previas participaciones, su trabajo descendió y Jean-Paul Belmondo decidió decir adiós a las cámaras y regresar al teatro en 1987.
Pero en 1995 volvió bajo la dirección de Agnès Varda en “Las cien y una noches”.
Lamentablemente en el 2001 sufrió un infarto cerebral que le dejó graves secuelas. Esto logró que se alejara de la vida pública.
Vimos su última actuación en la película del 2008,“Un homme et son chien”.
image.png
Un hombre y su perro (Un homme et son chien).
El día de hoy nos despidió esta leyenda del cine francés. La noticia la confirmó su abogado que aseguró que el actor falleció en su hogar, en París.
Serán eternas sus películas y su arte.