El motivo fue una broma sexual que Winona Ryder consideró de mal gusto. En la primera escena donde sus personajes tenían un encuentro sexual después de repetirla muchas veces, Gary Oldman se puso un calabacín en la entrepierna. El empezó a hacer movimientos fueras de plano provocando que Winona se sienta incómoda. Para colmo Francis Ford Coppola dio la toma por buena haciendo que Winona salga del set mientras que Gary se moría de la risa. Hoy en día la relación de ambos actores está bien, pero Winona Ryder sufrió esa “broma”.
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Winona Ryder interpreta a Mina y Gary Oldman a Drácula.
Abuso psicológico
En una escena donde el conde Drácula se convertía en una pila de ratas, el personaje de Winona Ryder tenía que quedarse en shock y llorar. Para que su reacción sea más genuina, a Coppola se le ocurrió insultarla. Para que llore de verdad le gritaba "zorra", "puta" sin filtro. Como Winona Ryder no lloraba, Francis Ford Coppola le pidió al resto de los actores que hicieran lo mismo. Pero Anthony Hopkins y Keanu Reeves se negaron.
Winona Ryder fue consultada posteriormente sobre qué había sentido siendo insultada por el director para mejorar su interpretación y contestó irónicamente:
Oh, sí, fue genial. Me encanta que me llamen puta y zorra. Es una técnica completamente estúpida y no, no funciona. Jamás habría hablado mal de “Drácula” en aquel momento… En ese momento no dije nada porque creía que si me quejaba la gente pensaría que estaba loca Oh, sí, fue genial. Me encanta que me llamen puta y zorra. Es una técnica completamente estúpida y no, no funciona. Jamás habría hablado mal de “Drácula” en aquel momento… En ese momento no dije nada porque creía que si me quejaba la gente pensaría que estaba loca
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Winona Ryder, Gary Oldman y Francis Ford Coppola.
Despidos
En el proceso de producción Francis Ford Coppola despidió a los supervisores de efectos especiales y al diseñador de producción. Lo presionaban para utilizar recursos comerciales de los cuales él no quería participar. En su lugar, contrató a Roman Coppola, su hijo, y al director de arte Thomas E. Sanders.
Censura
La duración de la película es de 128 minutos. Los productores decidieron censurar algunas escenas por ser explícitas o violentas. Hoy en día esas escenas salieron al aire así que se encuentran disponibles en Internet.
Netflix agregó esta joya a su catálogo, no duden en verla.