Baldwin aseguró que en el fatídico ensayo, antes de tomar el arma, le dijeron "cold gun", lo que significa que no hay bala real. Siguiendo las instrucciones de la propia directora de fotografía, él amartilló el arma para ponerla en posición de disparo durante un ensayo de posiciones de cámara:
"Ella está al lado de la cámara. La cámara está aquí. Ella me está dando instrucciones sobre cómo quiere el ángulo de imagen de la escena y yo saco el arma", describió. "No estoy apuntando a la lente de la cámara. Sostengo el arma donde ella me dice que la sostenga. Que resultó ser debajo de su axila (...). Continuamos y entonces empiezo a amartillar el arma. No voy a disparar. Ella dice: 'solo represéntalo, ¿puedes verlo?'. Y luego suelto el martillo de la pistola y la pistola se dispara", continuó. "Yo no apreté el gatillo, jamás apuntaría contra alguien y gatillaría”.
Baldwin asegura que no comprendió lo que había pasado hasta mucho después.
“Lo que pensé, es se cayó. La noción de que había una bala en esa arma no lo comprendí hasta después de 45 minutos o una hora. La gente no entendía si ella había tenido un ataque cardíaco. Cuando ella se cayó, él se cayó (refiriéndose al director del film). Y él gritaba, yo me preguntaba qué pasó. A todos nos llevaron al parking, y ella estaba en la iglesia. Hasta que estaba en la estación de policía, horas después, que me dijeron lo que pasó”.
“Nadie tenía ninguna idea de qué había pasado hasta que un policía sacó una bala calibre 45 y me dijo, esto es lo que salió del brazo de Joel. Y ahí es que empecé a pensar quién pudo haber puesto una bala en esa arma”.
El periodista Stephanopoulos le preguntó a Baldwin: "¿Cómo llegó una bala de verdad al set?" A lo que él respondió: “No tengo ni idea, alguien puso una bala de verdad en la pistola, una bala que ni siquiera debió de estar en la propiedad”.
La mera idea de que alguien hubiera puesto una bala de verdad ni siquiera era posible.
La policía incautó más de 500 cartuchos de munición en el estudio, entre los que había una mezcla de "cartuchos de fogueo, balas falsas y balas verdaderas".
Prosigue Baldwin:
La gente me dice, idiota no se le apunta a nadie con un arma. Claro, excepto que sea tu directora de fotografía, que te indica cómo hacerlo y te dicen que es un arma que está descargada. Eso es exactamente lo que pasó.
“El expresidente de los Estados Unidos dijo que yo la había matado a propósito. Cuando pensé que esto no podía ser más surrealista. Hubo gente que me demandó antes de que Matthew me demandara, con razón, a favor de su hijo (en relación al esposo de Hutchins). Aquí hay algo”.
“La responsabilidad de actor cambió después de lo que ocurrió en esta película (…) No sé si vuelva a hacer una película, no sé si mi carrera esté terminada. Pero eso no es lo que más me importa hoy. Me despierto todas las noches con imágenes horribles”.
No creo que soy responsable de lo que pasó. Si lo creyera, me hubiera matado. Y eso no es algo que digo a la ligera.
La entrevista se emite la misma semana en la que los investigadores del estado de Nuevo México han ordenado el registro de la empresa que suministró la munición y las armas para el rodaje del film. Según la prensa local, la Policía intenta de averiguar el origen exacto de la munición que entregó la empresa PDQ Arm & Prop LLC, una compañía con sede en Albuquerque y cuyo dueño, Seth Kenny, dijo a las autoridades que recordaba haber visto un cargamento que "le llamó la atención" porque estaba etiquetado de manera inusual.