La norma aprobada por el Congreso de Ohio, controlado por el Partido Republicano, es opcional, por lo que será cada centro educativo el que decida si se acoge a ella, según recoge la filial en Cleveland de la cadena ABC. Los distritos escolares tendrían que notificar a los padres si deciden permitir que maestros armados ingresen a las instalaciones escolares. No quedó claro de inmediato cuántos distritos escolares optarían por permitirlo.
Al menos cuatro de las 24 horas de formación serán "basadas en escenario" o ejercicios simulados de entrenamiento, sin que se especifique que se pueda utilizar armamento real en esta "formación táctica con armas de fuego". Los usuarios de estas armas se someterán cada año a una comprobación de antecedentes. La ley incluye además una revisión anual de la formación de un máximo de ocho horas y la creación del Centro de Seguridad Escolar y de Crisis de Ohio para desarrollar el temario de la formación.
Desde los sindicatos de docentes y de policías cuestionaron la decisión: creen que hará que las escuelas sean más peligrosas para los niños. Grupos como Madres por la Rendición de Cuentas, Madres Exigen Medidas, la Asociación Educativa de Ohio o la Fraternal Orden de Policía de Ohio, han advertido que esta nueva ley hará que las escuelas sean mucho menos seguras.
Pero los defensores del proyecto de ley dijeron que permitirá al personal de la escuela confrontar a un atacante armado antes de que entre la policía. “En situaciones de emergencia en nuestras escuelas, los segundos importan y las tragedias se pueden prevenir”, dijo en un comunicado el representante Thomas Hall, patrocinador del proyecto de ley.
Para la Asociación de Armas de Fuego Buckeye: “Hemos aprendido con el tiempo que cuanto más rápidamente se ataca a un asesino activo, más vidas se salvan”, apuntó un portavoz del grupo, Rob Sexton.