Afianzar la moneda
Otros planes relacionados con mejorar la economía Uruguaya que tiene en mente el gobierno de Luis Lacalle Pou es bajar la inflación a niveles parecidos a los internacionales —más próximos a 3% anual que a 7%-8%, como los que tiene hoy Uruguay—, y restablecer la confianza de las empresas y las familias en la moneda nacional. Es un plan de desdolarización a largo plazo, ya en marcha, que más adelante tiene previstas medidas tributarias o de otro tipo que operen como “incentivos” a cambios de actitudes enraizadas en lo “cultural”.
Esta reforma está liderada por el Banco Central de Uruguay (BCU), junto con Gerardo Licandro, gerente de la Asesoría Económica, a la cabeza de la misma. Tuvieron reuniones con distintos empresarios para convencerlos de los beneficios de desdolarizar la economía:
Con niveles de inflación superiores al 8% se daña el crecimiento económico porque desaparece el mercado financiero en moneda doméstica. Con niveles de inflación superiores al 8% se daña el crecimiento económico porque desaparece el mercado financiero en moneda doméstica.
Aclaramos que se refiere a un 8% de inflación anual, el acumulado entre enero y agosto de 2021 es de 5,30%. Esto genera un gran contraste con el 3% de inflación de agosto 2021 en Argentina. La acumulada entre enero y agosto de este año quedará casi en 33%.
Tienen miedo de terminar como nosotros
Durante las reuniones entre Licandro y los empresarios uruguayos expresaron su preocupación de que el proceso de desdolarización en Uruguay tuviera algún carácter forzoso. En su charla del lunes (30/8) con los periodistas, Licandro fue claro: "No esperamos que el dólar desaparezca y no hay nada más lejos (de la intención de) prohibir el uso del dólar de manera total o parcial (…). Esto no es Argentina".
Tristemente, Uruguay inspira cada vez más confianza como un lugar estable económicamente en la región para realizar inversiones.