Además, Uruguay adquirió un total de 500.000 dosis de vacunas contra el COVID-19 que llegarán antes de fin de año y, en parte, estarán disponibles para los extranjeros que quieran protegerse con una tercera dosis.
También serán contemplados para la vacunación los menores que ingresen al país sin la inmunización.
A eso se suman las 3,7 millones de dosis de Pfizer compradas para 2022, que a su vez podrán ser utilizadas para estos fines, precisó El País.
Las autoridades sanitarias prevén que los extranjeros puedan agendarse para la vacunación una vez transcurridos cinco días desde su llegada. Esto se debe a que para ingresar es necesario un PCR negativo (con no más de 72 horas de antigüedad) y otro hecho a la semana del primero. En promedio, el plazo fijado es considerado un tiempo “razonable” para que la mayoría de las personas cumpla con la realización del segundo test, indicaron a El País fuentes del Ministerio de Salud Pública (MSP).
Suba de casos
En medio de la apertura a extranjeros, Uruguay reportó más de 2000 personas con COVID-19, algo que no ocurría desde fines de julio, mientras que ayer el viernes 29/19 se reportaron 315 nuevos casos positivos, un número que no se superaba desde hace más de tres meses.
El departamento de Lavalleja, superó en el promedio de la última semana los 25 casos positivos cada 100.000 habitantes, lo que lo ubicó en la zona de más riesgo epidemiológico.