El tenista había recibido un visado el 18/11y llegó a Melbourne el 5/1 con una exención aprobada por el jefe médico de Tennis Australia y un panel de expertos independientes del gobierno de Victoria. Sin embargo, cuando llegó,el serbio fue retenido en la frontera y su visado cancelado por las autoridades, alegando que una reciente infección por Covid-19 no era suficiente para una exención de los estrictos requisitos de vacunación de Australia. El serbio recurrió a los tribunales, que le dieron la razón y restablecieron su visado, pero apareció entonces en escena el ministro Hawke y su potestad para pedir que se cancelara el visado de Djokovic, lo que finalmente ha sucedido, explica el diario La Razón.
El primer ministro australiano, Scott Morrison, ya ha sugerido que Djokovic sería deportado y no podría disputar el Open de Australia salvo que pudiera presentar una exención médica que le permita no vacunarse contra el Covid-19. Morrison dijo que esperaba que las autoridades “implementaran la política del gobierno” de permitir solo la entrada en Australia a personas completamente vacunadas o con exenciones médicas.
Djokovic ha admitido que cometió “errores humanos” al rellenar los documentos para entrar a Australia y acudir a una entrevista con un medio deportivo tras conocer su positivo por el Covid-19. Se ha comprobaso que "ofreció una entrevista al medio francés L'Equipe estando contagiado de Covid -19" consignó BBC Sports. Djokovic aseguró en una mensaje en la red social Instagram que cometió un "error" al brindar el reportaje tras conocer su positivo por coronavirus: "Me sentí obligado a acudir a la entrevista con L'Equipe para no decepcionar al periodista, pero mantuve distancia social y mascarilla todo el tiempo, excepto durante las fotografías. Al regresar a casa me aislé y reflexioné. Cometí un error de juicio y admito que tuve que posponer la cita", dijo.