El gobernador de la provincia de Luhansk, Serhiy Haidai, dijo este viernes 24/6: "La situación en este momento es tal que quedarse en esas posiciones destruidas simplemente por el hecho de estar ahí no tiene sentido".
También dijo que las fuerzas ucranianas han "recibido la orden de replegarse hacia nuevas posiciones y continuar luchando desde allí", pero no brindó mayores detalles.
El gobernador de la provincia apuntó que Severodonetsk ha sido "casi transformada en escombros" por el bombardeo contínuo. "Toda la infraestructura crítica ha sido destruida. El 90% de la ciudad está dañada, el 80% de las casas deberán ser demolidas".
El think tank estadounidense Institute for the Study of War (ISW), advirtió que "la pérdida de Severodonetsk es una pérdida para Ucrania en el sentido de que cualquier terreno capturado por las fuerzas rusas es una pérdida, pero esta batalla no será una victoria rusa decisiva", recoge la agencia AnsaLatina. "Las fuerzas rusas, sostiene un informe del ISW, lograron victorias sustanciales en el área de Severodonetsk-Lysychansk en los últimos días, y las tropas ucranianas siguen sufriendo duras pérdidas, pero lograron el objetivo fundamental de la batalla, que fue demorar y debilitar a las tropas rusas". Durante semanas, los defensores ucranianos "lograron atraer cantidades sustanciales de personal, armas y equipamiento rusos al área, y degradaron la capacidad global de las fuerzas rusas impidiéndoles concentrarse en ejes de avance más ventajosos", concluye el informe.
Sin embargo, esa es solo una mirada. Hay otras: para Franz-Stefan Gady, especialista en defensa y conflictos, la de Severodonetsk es una "victoria chica pero simbólicamente importante para Rusia".