Sacado, Bolsonaro publicó un video de 23 minutos en Twitter para desmentir esto, asegurando que detrás está el gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel. Según el mandatario, Witzel filtró detalles de la investigación que se encuentra bajo secreto de sumario.
"Paren de traicionar a Brasil, quieren acabar con Brasil", disparó Bolsonaro, desde Arabia Saudí.
"O el portero mintió o indujeron al portero a un cometer falso testimonio o escribieron algo en investigación que el portero no leyó y firmó. ¿Cuál es la intención? Siempre la misma, todo el tiempo están encima de mi familia, de mis hijos y de quien está próximo a mí", enfureció. Bolsonaro denunció que quieren "destruirlo" y sugirió que Globo, a la que tildó de "canalla", está creando una narrativa para "apartarlo" del cargo.
Globo emitió una carta contra sus dichos: "Globo no hizo trampa. Hizo, como siempre, periodismo con seriedad y responsabilidad. Reveló la existencia del testimonio del portero y las declaraciones que hizo. Chocaron con un hecho: la presencia del entonces diputado Jair Bolsonaro en Brasilia ese día, con dos entradas en la lista de asistencia a la votación.
El testimonio del portero, con o sin contradicción, es importante porque se refiere a un hecho que ocurrió con uno de los principales acusados el día del delito. Además, la mera mención del nombre del presidente lleva a la Corte Suprema a analizar la situación.
Globo lamenta que el presidente revele que no conoce la misión del periodismo de calidad y utiliza términos injustos para insultar a quienes no hacen nada más que informar con precisión al público brasileño. Al afirmar que, en 2022, no perseguirá a Globo, sino que solo renovará su concesión si el proceso es, en sus palabras, seco, Globo afirma que no podría esperar de él otra actitud. En 54 años la red nunca incumplió sus obligaciones".
Recordemos que Marielle Francisco da Silva fue una socióloga, feminista, política brasileña y militante de los derechos humanos, y concretamente de los derechos de las mujeres negras en Brasil, "priorizando el empoderamiento de aquellas mujeres negras que viven en las favelas". En este sentido, Marielle se definía como “mujer feminista, negra e hija de la favela”. Militante del PSOL, fue elegida concejala en la Cámara Municipal de Río de Janeiro. Crítica de la intervención federal en Río de Janeiro, el día 10 de marzo de 2018 había denunciado a policías del 41º Batallón de Policía Militar por abusos de autoridad contra los habitantes de la favela de Acari. Un día antes de ser asesinada (13 de marzo), se preguntaba en la red social Twitter — en uno de sus últimos tuits — a propósito de la muerte de un joven (Matheus Melo): "¿Cuántos más deben morir para que acabe esta guerra?".
Franco fue asesinada de cuatro tiros en la cabeza alrededor de las 21:30 del 14 de marzo de 2018; también fue asesinado Anderson Pedro Mathias Gomes, conductor del vehículo en que la concejal se encontraba. La principal línea de investigación de las autoridades competentes es que su asesinato se trató de una ejecución, aunque no descarta otros motivos potenciales. Sin embargo, cabe resaltar que, según investigaciones sobre la dirección de los tiros y sobre el hecho de haber otro coche dando posible cobertura a los tiradores, la hipótesis de un crimen premeditado se fortalece.
El Partido Socialismo y Libertad (PSOL), formación a la que pertenecía Franco, pidió una audiencia "inmediata" con el presidente del Tribunal Supremo de Brasil, José Antonio Dias Toffoli.
"Exigimos esclarecimientos inmediatos. El PSOL nunca hizo cualquier ilación entre el asesinato y Jair Bolsonaro. Pero las informaciones de hoy son muy graves. Brasil no puede convivir con cualquier duda sobre la relación entre un presidente de la República y un asesinato", señaló el partido en un comunicado.
"Las autoridades responsables por la investigación necesitan manifestarse. Exigimos respuesta. Exigimos respuesta para Marielle y Anderson (Gomes, el conductor que fue asesinado junto con la concejal)", subrayó.