Los equipos de rescate han continuado trabajando mientras los gobiernos de la ciudad de Atami y de la prefectura de Shizuoka tratan de confirmar el paradero de las personas con las que no se han podido contactar. Hasta el momento se han confirmado 4 muertos, de los cuales 3 no han podido ser identificados.
Por su parte el alcalde de la ciudad, Sakae Saito, explicó que estaba "rezando para que podamos encontrar a todas las personas que sea posible".
El deslizamiento de tierra tuvo lugar el sábado 3/7 luego de varios días de lluvias fuerte en Atami, a unos 100 km al suroeste de Tokio. Un total de 130 edificios, además de autos y postes de luz, han sido derribados o dañados por la avalancha de lodo.
De acuerdo con el registro de residentes local, en el lugar del desastre vivían 215 personas. Sin embargo, de acuerdo a los medios locales, es difícil localizar a muchas de ellas ya que las casas de las zonas se utilizan como residencias secundarias y los ancianos domiciliados allí a veces viven en otros lugares, como geriátricos.