Trump amenaza a Taiwán: Guerra por el dominio de chips
Donald Trump acusó a Taiwán de apropiarse del negocio de chips estadounidenses y puso en duda la continuidad del apoyo militar de USA si regresa a la Casa Blanca.

Donald Trump acusó a Taiwán de apropiarse del negocio de chips estadounidenses y puso en duda la continuidad del apoyo militar de USA si regresa a la Casa Blanca.
Taiwán ostenta casi el monopolio de los semiconductores. Taiwan Semiconductor Manufacturing Company Limited (TSMC) es la empresa multinacional de semiconductores más grande y valiosa del mundo. Posee alrededor del 54 % del mercado mundial, y suministra chips a empresas como Apple, Qualcomm y Nvidia. La cuota de mercado de los Estados Unidos se sitúa en torno al 12 %, mientras que la de los países europeos combinados, apenas alcanza el 9 %.
En una entrevista con Bloomberg publicada el martes (16/07), Donald Trump aseguró que Taiwán debería pagar a Estados Unidos por su defensa, ya que “no le da nada al país”. En ese sentido cuestionó porque Estados Unidos estaba actuando como “seguro” de Taiwán sí se habían apropiado del negocio de chips estadounidenses.
"Conozco muy bien a esa gente y la respeto mucho. Se quedaron con casi el 100% de nuestro negocio de chips. Creo que Taiwán debería pagarnos por la defensa".
Sus comentarios ponen duda la continuidad del apoyo de USA a la defensa de Taiwán. Si bien la isla ha modernizado su defensa incluido el desarrollo de sus propios submarinos, la armada china, la más poderosa del mundo, es imbatible.
A pesar de que Washington oficialmente, mediante la ONU junto con más de 180 países, reconoce diplomáticamente a Pekín como país soberano desde 1979, hace tiempo se comprometió a ayudar a la isla a defenderse en caso de una invasión. Es el principal proveedor armamentístico de Taipéi y eventual aliado militar en caso de una guerra con China.
Pero la intervención de USA en otros países con Trump podría cambiar o terminar como también en otros frentes: Ucrania, Israel.
El magnate también dijo que no se "sentiría muy seguro si estuviera [en Taiwán]" dada la creciente agresión militar y presión de China alrededor de la isla. "Sabes, no somos diferentes a una compañía de seguros", agregó Trump.
En respuesta, el primer ministro taiwanés, Cho Jung-tai, destacó la fuerte relación bilateral con USA, aunque ambos carecen de un acuerdo de defensa formal, a diferencia de los que Washington tiene con Corea del Sur y Japón, y que estaba aumentado sus capacidades de de autodefensa.
“Taiwán y Estados Unidos comparten una responsabilidad común por la región del Indopacífico del Estrecho de Taiwán, y estamos dispuestos a hacer más para defendernos y proteger nuestra seguridad”, afirmó.
Las declaraciones de Trump provocaron una caída en las acciones de TSMC. Este miércoles cerró con una baja del 2,4%. "Los comentarios de Trump fueron claramente contundentes. Lo consideramos retórica política", dijo Allen Huang, vicepresidente de Mega International Investment Service a Reuters.
El país asiático acusa a USA de secuestrar las industrias de alta tecnología de Taiwán y exprimir el futuro económico de la isla y desestima su genuina defensa democrática. Sostiene que Estados Unidos trata a Taiwán como un peón geoestratégico, y después de que Washington extraiga, o vacíe, todo el valor que pueda, abandonará rápidamente la isla.
Bajo la presión de USA, TSMC, al igual que otros fabricantes de chips de Taiwán, se vieron obligados a aceptar establecer fábricas en los USA debido a la escasez de mano de obra calificada y el alto costo de fabricación estadounidense.
TSMC está gastando miles de millones de dólares en construir nuevas fábricas en el extranjero, incluidos 65.000 millones de dólares en tres plantas en el estado norteamericano de Arizona, aunque afirma que la mayor parte de la fabricación se mantendrá en Taiwán, según The Guardian.
TSMC ha ganado en el mercado frente a muchas empresas rivales en Estados Unidos. La acusación de Trump contra Taiwán sobre el negocio de chips estadounidenses puede explicarse por la dependencia yankee de los semiconductores taiwaneses, que es vista como una vulnerabilidad en materia de seguridad nacional.
El objetivo final de USA es desarrollar su propia capacidad de producción y cadena de suministro nacionales, y finalmente reducir su dependencia de la fabricación de chips de Taiwán. Las declaraciones de Trump son un intento de presionar a empresas estadounidenses y extranjeras para que inviertan en plantas de fabricación de chips en USA.
Algunos analistas piensan que si China bloqueara Taiwán o la invadiera, provocaría un corte inmediato del suministro de la mayoría de los semiconductores utilizados en productos de todo el mundo y diezmaría la economía mundial.
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