Pero hay que retrotraernos un poco en la historia para entender el contexto actual, Omar al Bashir es el expresidente sudanés que llegó al poder en 1989 y recién se fue del gobierno en 2019. La Corte Penal Internacional (CPI) lo denunció por crímenes de guerra y de lesa humanidad. Cuando por fin pudieron desplazarlo del poder, asumió un gobierno de transición mixto entre militares y civiles.
Al tomar el poder, Abdalla Hamdok, desde el palacio presidencial de Jartum, la capital del país y aseguró que "el marco de su programa de transición sería el lema "Libertad, Paz y Justicia", la consigna de la revolución "más grande de la historia moderna" en Sudán, como recuerda EFE.
Esto a los militares no les causó gracia, dado que perderían poder y su lugar de privilegio en el gobierno.
En diciembre de 2020 USA sacó a Sudán de la lista negra de países que patrocinan el terrorismo, un paso celebrado por Abdalla Hamdok como una emancipación "del bloqueo internacional y mundial" impuesto a Sudán durante las pasadas décadas. Como recolecta el hilo de Twitter de @Decrifraguerra algunas reacciones internacionales a este golpe de estado fueron que USA declara su "profunda inquietud", la Liga Árabe llama a que se respeten los acuerdos de transición y la Unión Europea llama a "encaminar el proceso de transición".
Ya el pasado 21 de septiembre hubo un intento de golpe de estado en Sudán, pero fracasó. Abdallah Hamdok, ha señalado a partidarios del ex presidente Omar al Bashir como responsables del intento de golpe de Estado.
Sudán está frente a una encrucijada política y social. La convivencia entre militares y civiles se ha ido deteriorando con el paso del tiempo, en octubre Abdallah Hamdok denunciaba “profundas divisiones” entre civiles y militares. Anteriormente se habían dado crisis constitucionales. Una de las más graves ocurrió en diciembre de 2020 cuando el presidente del máximo órgano de la transición, el Consejo Soberano, Abdel Fattah al-Burhan nombraba un nuevo órgano el Consejo de Socios de Transición (TPC), la parte civil del Gobierno de transición lo consideró como un exceso en sus funciones.
En este nuevo escenario puede que el gobierno de transición se caiga y los militares tomen definitivamente el poder, o puede que por la dependencia de diferentes potencias extranjeras junto con las masivas protestas en rechazo de los militares, el gobierno de transición subsista y progresivamente se transforme en un gobierno exclusivamente de civiles.
Abdel Fattah al-Burhan, líder militar, declaró el Estado de Emergencia, disolvió el Consejo Soberano y el gabinete de gobierno civil. Además, el militar señaló que la institución castrense nombrará un gobierno tecnocrático, que se encargará de organizar las elecciones programadas para julio de 2023. Pero dejó claro que hasta entonces los militares seguirán al mando de la nación.
Sudán tiene relevancia en el tablero internacional por su petróleo, gas y además controla la salida al mar de varios países. Justamente por estas cuestiones, USA, la UE y la Liga Árabe están prestando atención a la situación actual.