"Está consciente. Lo están llevando a la superficie", anunciaron los equipos de rescate desde la provincia de Kémerovo, tras encontrar al rescatista que se había dado por fallecido. Él y 5 de sus compañeros habían perdido el contacto mientras buscaban supervivientes, por lo que se cuentan entre las víctimas de la tragedia.
Las tareas de rescate del jueves en la mina tuvieron que ser suspendidas debido a los altos niveles del explosivo gas metano.
En un video que fue transmitido por la agencia de noticias RIA Novosti, la viuda de uno de los mineros fallecidos, Boris Piyalkin, dijo que las alarmas detectoras de metano que los mineros deben usar, habían alertado de niveles altos y habían sido ignoradas.
Dijo que ya había habido un incendio previo en la mina la semana pasada, una afirmación que otros mineros han corroborado a medios locales.
"El día 15, los mineros no dudaron y extinguieron el fuego por sí mismos, con su esfuerzo. Unos días pasaron y ahora mi esposo está muerto. Y todos lo sabían", denunció la mujer entre lágrimas, acusando que su marido y compañeros debieron continuar trabajando aún cuando las alarmas detectoras de metano adviertían sobre niveles demasiado altos del gas.
Las autoridades rusas abrieron este viernes una investigación criminal por el accidente. Esta se centra en saber si hubo negligencia por parte de los inspectores y por parte de los directivos, que ya se encuentran detenidos y a los que se acusará formalmente en los próximos días.
"Se ha iniciado una causa penal contra los jefes de los inspectores estatales del departamento territorial de Belovski (...) por negligencia con causa de muerte de 2 o más personas", comunicó el servicio de prensa del Comité de Instrucción.
Según este organismo, encargado de la investigación de grandes casos en Rusia, los funcionarios "cumplieron incorrectamente sus deberes oficiales para supervisar el cumplimiento de los requisitos de seguridad industrial en una instalación de producción peligrosa".
Los investigadores ya han establecido que los inspectores dieron el visto bueno a las instalaciones sin verificarlas realmente, explica La Vanguardia.
En la noche del jueves, además, fueron detenidos el director de la mina, el subdirector y el jefe del sector donde se produjo el accidente.