El anuncio estadounidense sobre los resultados de su investigación forense y balística generó también fuertes críticas por parte del liderazgo palestino. Nabil Abu Rudeinah, portavoz del presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, describió la investigación de USA como una "manipulación" de los hechos y advirtió que seguirán buscando justicia en tribunales internacionales. Además, instó al Gobierno estadounidense a "preservar su credibilidad" y responsabilizar a Israel por el asesinato de Abu Akleh tal como lo hizo una investigación del fiscal general de la Autoridad Nacional Palestina en mayo. A esta investigación se sumaron varias posteriores, tanto de medios de comunicación como el New York Times y el Washington Post como por parte de las Naciones Unidas, y todas apuntaron a una probable responsabilidad israelí.
Abu Akleh recibió un disparo mientras cubría una redada del Ejército israelí en Jenin junto a otros periodistas. Durante la redada, explica el diario The Times of Israel, surgió un enfrentamiento entre tropas israelíes y palestinos armados. En algún momento de ese enfrentamiento, Abu Akleh recibió un disparo en la cabeza. Videos de la escena no muestran a ningún palestino armado cerca de los periodistas palestinos. Pocos momentos antes del disparo, los periodistas palestinos fueron vistos charlando y bromeando relajados antes de que aparecieran las balas, matando a Abu Akleh.
La Autoridad Palestina responsabilizó a soldados israelíes por la muerte de la periodista inmediatamente tras el hecho. Según el fiscal general palestino, testigos y evidencia demuestran que Abu Akleh estaba huyendo cuando fue deliberadamente disparada y asesinada por tropas israelíes. Las autoridades de Israel rechazaron los hallazgos de la Autoridad Palestina, alegando que eran falsos, y han continuado su propia investigación sobre el incidente.
"Cualquier proclama de que las Fuerzas de Defensa de Israel disparan contra periodistas o cualquiera que no esté involucrado en el terror es una mentira cruda y evidente", dijo el ministro de Defensa israelí Benny Gantz en un comunicado, en ese entonces. Israel culpó inicialmente a los palestinos armados por el disparo, pero luego reconoció que Abu Akleh podría haber sido matada por soldados israelíes.
Oficiales militares israelíes han dicho que han identificado el arma de un soldado que podría haber disparado la bala que mató a la periodista de Al Jazeera, pero no descartan tampoco que el tiro haya salido de un arma palestina. Dijeron que no podrían determinar con certeza quién la mató hasta que examinaran la bala (cuestión que tampoco pudo ser zanjada con este examen balístico con resultados inconclusos). Hasta este domingo, Ramallah se negaba a compartir la bala con cualquier otra parte, incluido Estados Unidos.
El Ejército israelí todavía debe abrir una investigación criminal al caso. El diario Haaretz apunta que es improbable que esto se concrete.