Si bien no especifica en la grabación cuáles son esas demandas, el grupo había pedido anteriormente US$ 1 millón por rehén.
Joseph, según testigos, aparecía vestido de color púrpura y llevaba una cruz de metal. El funeral tuvo lugar en la Iglesia Católica del barrio, añadieron los testigos.
La amenaza se produce después de la primera declaración pública de las familias de las víctimas, que el jueves agradecieron a quienes les brindan apoyo y describieron el secuestro como una "oportunidad única" para mostrar compasión.
"Dios le ha dado a nuestros seres queridos la oportunidad única de vivir el mandamiento de nuestro Señor de amar a tus enemigos, bendecir a los que te maldicen, hacer el bien a los que te odian", dijeron las familias en un mensaje leído frente a la sede de Christian Aid Ministries en Ohio.
Entre los secuestrados hay un bebé de 8 meses, un niño de 3 y otro de 6 años, así como dos jóvenes adolescentes.
Todos los miembros del grupo proceden de comunidades amish, menonitas y otras comunidades anabaptistas conservadoras de seis estados de Estados Unidos y Ontario, según Weston Showalter, funcionario de Christian Aid Ministries.
Joseph hablaba ante una multitud de cientos de miemrbos de la pandilla, abiertamente, en las calles de Croix-des-Bouquet, un suburbio de Port-au-Prince, la capital de Haití, de acuerdo a 2 testigos del hecho citados por el diario The New York Times.
El FBI y el departamento de Estado trabajan con autoridades locales para conseguir la liberación de los rehenes, reporta el Times.