A mediados de julio, Putin había desplazado al jefe de la agencia espacial rusa, Dmitri Rogozin, un funcionario que se caracterizó por posturas confrontativas hacia Occidente, explica Infobae. Rogozin había anunciado a fines de abril que Rusia abandonaría la ISS en respuesta a las sanciones internacionales desplegadas por la invasión a Ucrania.
“Creo que para estas fechas (fines de 2024) empezaremos a montar una estación orbital rusa”, afirmó Borissov, a la que calificó como la principal “prioridad” del programa espacial. “Bien”, respondió Putin en comentarios difundidos por el Kremlin.
”El futuro de los vuelos tripulados rusos debe basarse sobre todo en un programa científico sistémico y equilibrado para que cada vuelo nos enriquezca con conocimientos en el campo espacial”, subrayó el máximo responsable de Roscosmos. Al mismo tiempo, ha reconocido que el sector espacial en su país "se encuentra en una situación difícil". De esta forma, ha indicado que su "tarea principal (...) no es bajar el listón, sino subirlo, sobre todo proporcionando los servicios espaciales necesarios para la economía rusa", citando sobre todo la navegación, la comunicación y la transmisión de datos.