Con su super mayoría de dos tercios, Rusia Unida continuará implementando las iniciativas políticas de Putin sin obstáculos durante los próximos 5 años a pesar de perder 21 escaños durante el período de votación de 3 días que comenzó el viernes.
Con el 99% de los votos contados al mediodía del lunes (29/9), Rusia Unida se adelantó con casi el 50%, seguida por el Partido Comunista con casi el 20%. La participación fue del 51,68% de los votantes elegibles.
Denuncias de fraude
La oposición, mayoritariamente excluida de estas elecciones, igual que el principal opositor, el encarcelado Alexei Navalny, denunció fraudes masivos a medida que la victoria de Rusia Unida se ampliaba durante la noche.
En Moscú, bastión de los detractores del Kremlin, estos afirmaron que los votos en línea habían sido falsificados, permitiendo invertir la tendencia desfavorable a Rusia Unida observada en el recuento de votos de papel.
"Son las elecciones del fraude electrónico" afirmó en Twitter Iván Jdanov, un afín de Navalny en el exilio. Otro de sus aliados, Leonid Vólkov, denunció una "reescritura completa" de los resultados en Moscú y San Petersburgo.
A pesar de que el Kremlin describió el voto como "libre y justo", el enojo de la oposición fue inmediato.
"Me niego a reconocer a esta Duma estatal como legítima", escribió en Twitter Yevgeny Roizman, ex alcalde de Ekaterimburgo y figura prominente de la oposición.
La oenegé especializada Golos había recibido más de 4.950 denuncias de posibles irregularidades electorales y consideró como una "evidencia" el descenso del "nivel de transparencia" y de "claridad del sistema electoral". Según Vólkov, el nivel de fraudes es peor que después de las legislativas de 2011, que fueron seguidas por una importante ola de manifestaciones.