La directiva ad hoc nombrada por el opositor ordenó al Banco de Inglaterra no entregar los lingotes a la junta directiva del oficialismo. El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela (TSJ), de tendencia oficialista, había dictaminado reducir la injerencia de Guaidó sobre el oro y que las reservas debían ser trasladadas desde Londres, pero la jueza británica desestimó ese argumento.
Tras un juicio de cuatro días que acabó el 18 de julio, Cockerill, consideró que no puede dar por buenas las sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) venezolano que anularon los nombramientos de Guaidó a esa junta, al no haber base legal en el Reino Unido para hacerlo. Uno de los argumentos citados es que existe "evidencia clara" de que el TSJ está amañado con jueces que apoyan a Maduro.
El fallo supone una victoria para la oposición pero, a pesar de que Reino Unido considera la junta de Guaidó válida, la jueza Cockerill no ha autorizado a la facción opositora acceder a las reservas. Eso se debe determinar en otra audiencia.
La junta del BCV designada por Maduro ha indicado a la agencia Efe que se plantea recurrir el dictamen, para lo que tendría que pedir permiso este mes de agosto, tras lo cual la magistrada daría su opinión en septiembre.
El equipo legal del presidente Maduro sostiene que el Estado busca poder vender parte de las 31 toneladas de oro para financiar su respuesta a la pandemia de Covid-19 y fortalecer el diezmado sistema de salud, explica la BBC. Guaidó, por su parte, alega que el gobierno de Maduro quiere los recursos para pagar a sus aliados que le han ayudado a lidiar con los graves problemas de liquidez, tras años de crisis, algo que los abogados del gobierno niegan.