
Antes de la reunión de la OTAN, el secretario de Estado de EE UU, Antony Blinken, advirtió al mandatario ruso Vladimir Putin: “Nuestra alianza es defensiva, pero si el conflicto viene a nosotros, estamos preparados y defenderemos el territorio de la OTAN”.
Por su parte, Jens Stoltenberg, secretario general de la Alianza Atlántica, condenó el ataque a la instalación nuclear ucraniana y dijo que este hecho demuestra la “imprudencia de la guerra”.
Además, anunció que "la OTAN protegerá y defenderá cada centímetro de nuestro territorio", durante una breve intervención antes de la reunión de emergencia.
“La OTAN no es parte del conflicto”, aclaró Stoltenberg. “ No buscamos la guerra, el conflicto con Rusia. Al mismo tiempo, debemos asegurarnos de que no haya malentendidos sobre nuestro compromiso de proteger a todos los aliados”, amplió.
Tras la toma de la central nuclear de Zaporizhzhia, que generó alarma mundial por un incendio registrado el jueves (3/3), el primer ministro británico declaró que el ataque es “una amenaza directa a la seguridad de Europa”.
Por el momento, la agencia de inspección de plantas atómicas de Ucrania ha confirmado que “no se han registrado cambios en la situación de la radiación”.
En tanto, el ministro de Asuntos Exteriores de España dijo que la OTAN discutirá la posible intervención y la zona de exclusión aérea en Ucrania durante una cumbre de la alianza militar liderada por EE.UU.
Sin embargo, los funcionarios de la alianza han enfatizado constantemente en los últimos días que una zona de exclusión aérea u otra intervención que pueda generar enfrentamientos directos con Rusia no es una opción debido al riesgo de desencadenar un conflicto más amplio.