Siguiendo el sistema británico, la renuncia de Johnson dio comienzo a un proceso de selección que implicó a los parlamentarios conservadores, que debieron reducir mediante votaciones la cantidad de candidatos a dos.
La decisión final está en manos de los miembros del partido.
Rishi Sunak es mal visto por los partidarios de Johnson, explica Infobae. Es percibido por algunos como un traidor, ya que su dimisión contribuyó a precipitar una avalancha de renuncias en el gobierno que no le dejaron otra opción a Johnson que anunciar que dejaba el cargo tras meses de escándalo por las filtraciones de fiestas realizadas en Downing Street durante el confinamiento.
Sunak, explica el portal Deutsche Welle, ha procurado presentarse como el candidato más sensato con posiciones más centristas y un enfoque económico más cauto. Mientras que Truss ha buscado mostrarse como una nueva Margaret Thatcher.
Truss promete un recorte de impuestos “desde el día uno”, anunciando que anulará el alza de las cotizaciones sociales impuesta este año para financiar el sistema nacional de salud que quedó resquebrajado por la pandemia. Sunak advirtió que es mejor esperar que la inflación -que toca un máximo en 40 años- amaine antes de bajar la presión fiscal.