- protestas públicas,
- contactar a funcionarios del gobierno o
- realizar una huelga de alquileres, tal como lo hizo un sindicato de inquilinos en Queens, Nueva York.
La organización
En el mundo corporativo, los sindicatos en general están ganando nuevos adeptos. Por ejemplo, 2 tiendas de Starbucks Corp. en el área de Buffalo, Nueva York, donde los empleados de la cadena de café se han sindicalizado por primera vez.
En un centro de distribución de Amazon.com Inc., en Bessemer, Alabama, los trabajadores votarán en febrero por 2da. vez sobre la sindicalización.
Una diferencia clave con los sindicatos de trabajadores consiste en que las asociaciones de inquilinos en el mercado de la vivienda privada casi no tienen el reconocimiento legal que tienen los trabajadores organizados, lo que significa que los grupos de inquilinos tienen mucho menos poder de negociación y dependen más de la repercusión pública que consigan, la empatía popular capaz de presionar a los propietarios.
Sin embargo, algunos legisladores municipales en San Francisco, respondiendo en parte a las quejas de los inquilinos, ya anunciaron que planifican considerar en 2022 una propuesta para obligar a los propietarios de la ciudad californiana a reunirse con los sindicatos de inquilinos.
La propuesta impondría reducciones temporales de alquiler a los propietarios que no acepten reunirse con inquilinos.
Algunos propietarios de edificios se muestran escépticos con respecto a estas organizaciones y las normas y leyes que les concederían más influencia.
Ellos se dicen preocupados de que reconocer un sindicato les daría a los inquilinos la falsa impresión de que pueden reescribir las reglas de alquiler.
Este concepto fue explicado por Charley Goss, gerente de Asuntos Gubernamentales y Comunitarios de la Asociación de Departamentos de San Francisco, un grupo comercial de propietarios:
Somos cautelosos de que la legislación genere algunos conceptos erróneos de que las cosas están sobre la mesa y se pueden negociar y que no lo están. Somos cautelosos de que la legislación genere algunos conceptos erróneos de que las cosas están sobre la mesa y se pueden negociar y que no lo están.
Una serie de llamados de los sindicatos de inquilinos para obtener la condonación de los alquileres impagos, por ejemplo, "no sería algo productivo", dijo Goss.
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Paradise Shores Apartments, en St. Petersburg, Florida, otro ejemplo del surgimiento de sindicatos de inquilinos.
Un triunfo
Alicia Roberts vivía hacía años en Paradise Apartments, en St. Petersburg (Florida), cuando ocurrieron diferencias con el propietario por una estufa que ella reclamaba. El desacuerdo provoó que ella no pagara el alquiler y recibiera un aviso de desalojo.
Entonces ella se unió al Sindicato de Inquilinos de San Petersburgo, organización que trabaja con inquilinos de toda la ciudad y que presionó al nuevo propietario, quien además era concejal local, para que permitiera que Roberts se quedara.
El grupo también presentó su caso a los medios locales en una conferencia de prensa frente a Paradise. Como resultado de estos esfuerzos, Roberts consiguió una estufa nueva, se desestimó su desalojo y firmó un contrato de arrendamiento por 1 año.
"Si no fuera por el sindicato", dijo Roberts, “probablemente me habría tenido que marchar”.
El propietario se negó a comentar a WSJ.
La mayoría de los sindicatos se forman en propiedades individuales, aunque los organizadores se enfocan cada vez más en unir a los inquilinos que viven en diferentes edificios y comparten el mismo propietario, imitando a los sindicatos industriales.
En 2021 en Akron, una compañía (Redwood Housing) compró Wilbeth Arlington Homes, para personas de bajos ingresos de la ciudad. Los residentes ya se habían quejado que había una invasión de roedores, caños rotos y moho. Con el nuevo propietario, surgieron máss problemas tales como la falta de iluminación en el estacionamiento que hizo que algunos se sintieran inseguros por la noche, explicó LaTanya Tyes, una inquilina de Wilbeth Arlington que dirige el sindicato de nuevos inquilinos del complejo de apartamentos.
Tyes logró reunir al 30% de sus vecinos. Después de que la prensa local informara sobre algunas de las quejas del sindicato de inquilinos, el propietario del edificio visitó la propiedad y presentó un plan de mejora a la Alcaldía local.
Nick Boehm, director de Redwood Housing, dijo que él encontró útil el aporte del sindicato: "Nos ha ayudado a arrojar luz sobre la falta de líneas abiertas de comunicación entre la administración de la propiedad y los inquilinos, que creemos que ahora se ha abordado y se están logrando avances”, dijo.
Sin duda, una forma positiva de evaluarlo. Pero no todos comparten este enfoque.