¿Qué implica esta "flexibilización"? Este eventual esquema abre la posibilidad a los países del bloque a cerrar acuerdos bilaterales al margen de los otros tres socios del Mercosur. Es decir, cuando un miembro del Mercosur quisiera firmar un tratado con países europeos, asiáticos y/o USA, lo haría de manera bilateral sin tener que depender de la decisión de los demás miembros del bloque. En definitiva, una mayor apertura mundial que mejoraría la competitividad.
Por su parte, el presidente argentino Alberto Fernández se opone a esta flexibilización, ya que busca cuidar la industria nacional del ingreso de productos importados a bajo precio. Además, otro objetivo del presidente pro tempore del Mercosur es incluir a Bolivia como miembros pleno.
Debido a que esta reforma estructural necesita de la voluntad de los cuatro socios, el Mercosur seguiría "funcionando" con la misma lógica jurídica y comercial actual.
Según el economista Felipe Frydman, el comercio entre los países del Mercosur perdió importancia ya que cada uno ha priorizado su economía frente a los cambios del sistema económico mundial, con China y el Sudeste Asiático como protagonistas.
De acuerdo a los datos aportados por Frydman, en 2019 Argentina exportó al bloque el 14% del total de sus exportaciones. Pero de ese porcentaje, el 35% correspondió al rubro de la industria terrestre, que se encuentra fuera de la normativa de integración. En realidad, las exportaciones de nuestro país al Mercosur sólo fueron del 9,2% del total exportado. La misma situación se da en Brasil con 6,7% del total y sólo 5% bajo las reglas comunitarias.
¿Qué pasa si el Mercosur se rompe?
Frente a la hipotética situación de una ruptura del bloque, ¿Quién se vería perjudicado? En el último tiempo, las señales de un acercamiento de las relaciones entre el tridente Uruguay, Brasil y Argentina eran cada vez más factibles.
Alberto pisó suelo Uruguayo y Bolsonaro iba a visitar nuestro país el día de hoy (26/3). Además, el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, en una entrevista que se le realizó el jueves (25/3) en el canal A26, subrayó la buena relación que ambos Estados supieron construir, volviendo a ser el país vecino nuestro principal socio comercial.
"Hubo que reencauzar la relación con Brasil. Después de tener una reunión con Bolsonaro, armamos una agenda de integración y de crecimiento. Hoy tenemos superávit comercial con Brasil por segundo mes consecutivo y volvió a ser nuestro principal socio comercial", sostuvo el embajador.
Pero las diferencias ideológicas y políticas que se manifestaron el día de hoy (26/3) en la reunión virtual, abren la posibilidad de plantearnos un escenario post ruptura del Mercosur.
Sin lugar a dudas Argentina sería el actor más perjudicado. Primero, porque las relaciones con nuestro mayor socio comercial, Brasil, llegarían a su punto mínimo. Es decir, un golpe que podría dejar knock out a nuestra economía. Pero, además, Argentina accede a los productos de Paraguay y Uruguay (y de Brasil) sin aranceles, por lo que esta preferencia se perdería y sería mucho más caro comprarles a nuestros vecinos. Por último, Uruguay y Paraguay tienen poco riesgo país, baja inflación y no tienen una deuda de 44 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por lo que estos Estados seguirían negociando con terceros.