El barco sufrió un incendio que pudo ser apagado por la tripulación sin que hubiera heridos.
"Es posible que se haya escapado algo de petróleo de la embarcación, pero esto no se ha confirmado y la instrumentación indica actualmente que los niveles de petróleo a bordo están al mismo nivel que antes del incidente", asegura el comunicado.
El ministerio de Energía saudita confirmó la explosión, asegurando que el barco fue alcanzado por un bote cargado de explosivos.
La Oficina de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido (UKMTO) dijo que la explosión tuvo lugar el domingo frente a Yedá, puerto ubicado en el Mar Rojo, centro de distribución para el gigante petrolero saudita Aramco.
Este es solo el último en una serie de ataques contra la infraestructura petrolera saudita; de los cuales la mayoría han sido vinculados con la guerra en Yemen.
Arabia Saudita encabeza una campaña militar en apoyo al gobierno de ese país contra los rebeldes hutíes, respaldados por Irán.
El mes pasado, los rebeldes hutíes afirmaron haber alcanzado con un misil una fábrica operada por Aramco en Yedá. La empresa pública saudita, principal exportadora de crudo del mundo, informó que el ataque había perforado un depósito de petróleo, provocando una explosión y un incendio. Días después, una explosión alcanzó un petrolero griego en el puerto saudita de Al Shuqaiq, ataque que Riad atribuyó a los hutíes.