En 18 meses casi 200.000 nicaragüenses abandonaron sus hogares, una atroz cifra que da cuenta del endurecimiento del autoritarismo de Ortega.
Incluso, los 800.000 migrantes superan a los 500.000 desplazados durante la guerra civil nicaragüense (1978-1990).
Dictadura Ortega-Murillo
Nicaragua está viviendo un éxodo masivo de personas desde abril de 2018, que se considera el mayor en la historia del país. Entre las principales causas de este éxodo se encuentran: el poder absoluto de Ortega, la represión del gobierno contra opositores, religiosos y críticos, la confiscación y cierre de instituciones educativas y culturales, la debilidad de la economía, el deterioro de la vida y la pobreza.
Esa crisis política y social se acentuó tras las controvertidas elecciones generales del 7 de noviembre de 2021, en las que Ortega fue reelegido para un quinto mandato y cuarto consecutivo, con sus principales contendientes en prisión o en el exilio.
Tal como contó Urgente24, las ambiciones del mandatario caudillista, que está atornillado en el sillón presidencial desde hace 26 años, no tienen término. A fines de noviembre, parlamento, al servicio del ejecutivo, aprobó una reforma constitucional con la que básicamente ortega “oficializa” su dominio absoluto en el país.
image.png
Nicaragua sometida a una violenta dictadura bicéfala.
La reforma formaliza las sistemáticas violaciones a los derechos humanos y los atropellos que la dictadura ha venido cometiendo desde hace años.
Entre otras de las enmiendas, establece la creación de la figura de una “copresidenta”, que junto al “copresidente” se eligen mediante el sufragio universal, igual, directo, libre y secreto, resultando electos quienes obtengan la mayoría relativa de votos.
También amplía de cinco a seis años el período presidencial durante los cuales gozarían de "inmunidad", y ambos serán “coordinadores” de los poderes ejecutivo, legislativo, judicial, que hasta poco la Constitución reconocía como independientes, y de control y regionales y municipales.
Además, la reforma propone incluir, en un gesto descarado, como símbolo patrio la bandera del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), partido en el Gobierno desde 2007 junto a la bandera nicaragüense azul y blanca, el himno y el escudo nacional.
Ortega ha estado ejerciendo el despotismo comunista a través de la inhabilitación de partidos políticos, el hostigamiento a la curia católica, el encarcelamiento y desnacionalización de opositores desde su aparato estatal, la censura a medios no oficialistas y la cancelación de decenas de universidades públicas y privadas.
Más contenido de Urgente24
Río Negro aprobó la Ley de Puertos con miras a Vaca Muerta Sur y el GNL
Golpe para Gildo Insfrán: La Corte declaró inconstitucional la reelección indefinida en Formosa
Boric arremetió contra Caputo-Milei por llamarlo "comunista que hunde a Chile"
Vladimir Putin extiende la mano a Trump: "En cualquier momento"
UxP advierte que Milei pasó la motosierra en un programa "central para sostener la paz social"